La Dirección General de Tráfico tiene a Ciudad Real y otras cuatro provincias en el punto de mira de la seguridad, tras el aumento el año pasado de victimas mórateles en las carreteras, por primera vez en cinco años.
Así, cuando pase el periodo de Semana Santa, la jefatura provincial tiene intención de incrementar los controles de alcohol y drogas en controles preventivos, en accidente o con motivo de infracciones, “para alcanza y si cabe superar un 3% mensual de la población conductora.
Además, los controles de velocidad se centraran en los tramos de riesgo, en combinación con controles de alcohol, velocidad y verificación de otras infracciones y en aquellos tramos donde se cometen excesos de velocidad y existe un alto índice de siniestralidad.
Otra medida es intensificar esfuerzos en la detección de infracciones relacionadas con el “no uso de elementos de seguridad”, así como conductas que produzcan distracción al volante, sobre todo en las carreteras convencionales ya sean principales, secundarias o locales.





