La clausura del proyecto europeo CORE reúne en Bolaños de Calatrava a 70 representantes y técnicos de ocho regiones europeas, en el marco de unas jornadas de clausura que sitúan a la provincia de Ciudad Real durante en el centro del debate europeo sobre la gestión de biorresiduos y el compostaje. El territorio ciudadrealeño acoge el encuentro final de esta iniciativa de cooperación internacional, desarrollada durante los últimos tres años, en la que el Consorcio de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) ha participado con experiencias que han permitido mejorar la recuperación de materia orgánica en distintos municipios.
El presidente de la Diputación, Miguel Ángel Valverde, que ha inaugurado las jornadas en la Casa de la Cultura de Bolaños de Calatrava, junto al presidente del Consorcio, Carlos Villajos, y el gerente, José Manuel Labrador, ha destacado la trascendencia que tiene que Ciudad Real sea la anfitriona de una cita que permite compartir las buenas prácticas desarrolladas en la provincia, conocer las soluciones aplicadas en otros territorios y demostrar nuestra para liderar proyectos europeos de esta envergadura.
Valverde ha puesto de relieve que la presencia de representantes de ocho regiones europeas ofrece una oportunidad para compartir las buenas prácticas que se están desarrollando en distintos países y dar a conocer las experiencias impulsadas en Ciudad Real. Ha felicitado al Consorcio RSU por su participación en un proyecto tan importante, que, según ha señalado, demuestra que desde la provincia se pueden liderar iniciativas europeas capaces de generar conocimiento y trasladarlo a la gestión cotidiana de los servicios públicos.
En este contexto, ha hecho referencia a actuaciones como la instalación de composteras comunitarias, la elaboración de guías de buenas prácticas y las experiencias de recuperación de biorresiduos desarrolladas con la participación de personas con discapacidad en Villanueva de los Infantes y Manzanares. Se trata -ha explicado- de iniciativas que permiten avanzar en el aprovechamiento de la materia orgánica y que pueden servir de referencia para otros territorios europeos.
El presidente de la Diputación ha situado la recuperación de los residuos entre los grandes desafíos medioambientales de la sociedad europea y ha recordado que, desde la creación de los consorcios en la década de los ochenta, las exigencias de tratamiento y aprovechamiento han evolucionado de manera constante. Una realidad que, a su juicio, obliga a mejorar las instalaciones, perfeccionar las técnicas de recuperación y reducir progresivamente los residuos que no pueden reutilizarse, con el objetivo final de alcanzar la meta de residuos cero.
En particular, ha incidido en el reto que representa la recuperación de la materia orgánica y su transformación en compost, un recurso que puede aprovecharse en diferentes aplicaciones, especialmente en la agricultura. Sin embargo, ha advertido de que la disponibilidad de infraestructuras y los avances técnicos deben ir acompañados de una mayor implicación ciudadana, puesto que la separación y recuperación de los residuos requiere un esfuerzo permanente de concienciación.
Valverde ha añadido que la distribución de contenedores marrones y la instalación de sistemas de compostaje comunitario están permitiendo avanzar en la provincia, aunque ha reconocido que todavía existen diferencias en la respuesta de la población. En este sentido, ha llamado la atención sobre el hecho de que sean precisamente los municipios más pequeños los que estén dando una mayor respuesta y donde se estén obteniendo mejores resultados en la recuperación de biorresiduos.
Por ello, ha defendido la necesidad de extender estas prácticas al conjunto de pueblos y ciudades de la provincia y ha insistido en que el compromiso con el reciclaje y el aprovechamiento de la materia orgánica debe alcanzar a toda la sociedad. Ha considerado, además, que el intercambio de experiencias con otras regiones europeas puede contribuir a incorporar soluciones que ya han demostrado su eficacia y acelerar los avances pendientes.
El presidente de la institución provincial ha expresado su satisfacción por que Ciudad Real concentre durante estas jornadas la atención europea en torno al compostaje de residuos orgánicos y ha confiado en que los conocimientos compartidos permitan mejorar las infraestructuras, reforzar la capacitación técnica y aumentar la sensibilización ciudadana. También ha dicho antes de concluir que el reto hacia los residuos cero es “un camino irreversible” que debe recorrer el conjunto de la sociedad y en el que resulta necesario avanzar cuanto antes.
Por su parte, el presidente del Consorcio RSU, Carlos Villajos, ha destacado que el proyecto CORE pone de manifiesto la importancia de adaptar la gestión de los residuos orgánicos a las características de cada municipio. Ha comentado que las soluciones no pueden ser idénticas en las grandes poblaciones y en los pequeños núcleos rurales, donde el compostaje comunitario está demostrando ser una alternativa especialmente adecuada para facilitar el aprovechamiento de la materia orgánica.
Villajos ha asegurado que la implantación de composteras en las localidades más pequeñas está teniendo una gran aceptación y ha atribuido estos resultados al trabajo conjunto de los ayuntamientos, sus empleados, los vecinos y los profesionales del Consorcio. Ha reconocido especialmente la labor de los técnicos que asesoran a los responsables municipales y facilitan la instalación y gestión de estos sistemas, así como la colaboración de los ciudadanos, cuya implicación considera imprescindible para avanzar en el reciclaje.
Asimismo, ha agradecido a Valverde el respaldo que presta al Consorcio la Diputación, una colaboración que, atendiendo a sus manifestaciones, beneficia directamente a los municipios que lo integran y a sus habitantes. Del mismo modo, ha reconocido la disposición del Ayuntamiento de Bolaños de Calatrava para acoger estas jornadas y ha expresado su confianza en que el encuentro permita conocer nuevos modelos que contribuyan a mejorar la gestión de los residuos en la provincia.
Finalmente, el gerente del Consorcio RSU, José Manuel Labrador, ha indicado que con la clausura del proyecto CORE culminan tres años de cooperación entre ocho socios europeos, durante los que se han intercambiado conocimientos y experiencias sobre la gestión de biorresiduos y el compostaje en el medio rural. Ha resaltado que el principal valor de esta iniciativa reside en haber transformado ese aprendizaje compartido en actuaciones concretas y mejoras de las políticas públicas.
En el caso de Ciudad Real, Labrador ha detallado que el proyecto ha permitido elaborar una guía de compostaje comunitario y doméstico e implantar sistemas de compostaje comunitario en veinte poblaciones rurales de la comarca de los Montes. A estas actuaciones se suman los proyectos desarrollados en los huertos urbanos de Ciudad Real capital, las experiencias impulsadas en Miguelturra y otros municipios del Campo de Calatrava y las iniciativas realizadas en centros de atención a personas con discapacidad de Villanueva de los Infantes y Manzanares.
El gerente ha señalado que las jornadas permitirán compartir los resultados obtenidos durante estos tres años, debatir sobre los desafíos pendientes y mostrar a los representantes europeos algunas de las experiencias desarrolladas en la provincia. De esta manera, la delegación de las ocho regionales europeas presentes podrá conocer sobre el terreno soluciones que ya se están aplicando en distintos municipios y valorar su posible adaptación a sus respectivos territorios.
Labrador ha defendido que el proyecto CORE demuestra que Ciudad Real, el Consorcio RSU y la Diputación Provincial tienen capacidad tanto para incorporar experiencias de otras regiones como para exportar sus propias iniciativas al resto de Europa. Ha subrayado, a este respecto, que la cooperación internacional adquiere especial relevancia cuando el conocimiento compartido se traduce en mejoras reales para los municipios y sus habitantes.
Las jornadas continuarán mañana, 22 de octubre, con el intercambio de experiencias y el análisis de los resultados de un proyecto que ha convertido a Ciudad Real en punto de encuentro europeo para avanzar en la recuperación de los biorresiduos, el desarrollo del compostaje y la implantación de modelos de gestión más sostenibles.






