El Gobierno regional apuesta por alcanzar un desarrollo triplemente sostenible: medioambiental, social y económico

Para el Gobierno de Castilla-La Mancha avanzar en la implantación de un modelo basado en la producción de energías renovables no es tan sólo una cuestión de cumplimiento de los protocolos internacionales y las directivas europeas.

Es, a su vez, lograr que “se asienta en el profundo convencimiento de que es necesario alcanzar un desarrollo triplemente sostenible: medioambiental, social y económico”.

Así lo ha asegurado el director provincial de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, José Manuel Martín Aparicio, que ha participado hoy en el acto inaugural de las Jornadas “Energía Verde, Economía Social y Ciudadanía” que, organizadas por la Unión de Cooperativas de Consumidores y Usuarios de Energías Renovables (UNCCUER), se están celebrando en el Centro Social Santa María de Benquerencia de Toledo.

José Manuel Martín, tras agradecer la invitación a participar en estas jornadas, ha señalado que la excesiva dependencia de los combustibles fósiles y la competencia mundial por la obtención de estos recursos naturales intensifican cada vez más la presión sobre el medio ambiente, por lo que “conseguir un desarrollo sostenible es una necesidad imperiosa y prioritaria”.

En este sentido, el director provincial ha señalado que España cuenta con inmejorables condiciones naturales para convertirse en una potencia mundial en materia de energías renovables y de eficiencia energética. De hecho, muchas empresas españolas se encuentran ya entre las compañías productoras de energías limpias referentes a nivel mundial.

Igual sucede en Castilla-La mancha, cuya situación geográfica, climatológica y de estructura productiva, “nos convierte en un lugar idóneo para el desarrollo de este tipo de tecnologías”, ha señalado el director provincial, quien ha añadido “pensemos tan sólo en que la imagen de nuestra región está estrechamente ligada a los molinos de viento desde la época de Cervantes a nuestros días”.

Con una superficie agraria de 8 millones de hectáreas, las posibilidades de proliferación de producción de energía solar, eólica y de biomasa (forestal, agropecuaria y de subproductos de la industria agroalimentaria) “abren un interesante camino de diversificación de la actividad productiva y puesta en valor de subproductos y residuos del sector primario, cuya gestión redunda en el desarrollo rural, generando empleo y riqueza”, ha asegurado el responsable provincial de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural.

Políticas transversales

José Manuel Martín Aparicio ha señalado que el avance en la implantación de energías renovables, la incentivación del ahorro y la eficiencia energética son un objetivo de aplicación transversal en todas las políticas y acciones del Gobierno de Castilla-La Mancha.

Así y a modo de ejemplo ha citado las ayudas establecidas por la Consejería de Economía, Empresas y Empleo para lograr la eficiencia energética en electrodomésticos, calderas y ventanas o, ya en el ámbito de la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente, la reapertura de la Oficina del Cambio Climático de Castilla-La Mancha “que había estado cerrada cuatro años, muestra de la poca o casi nula preocupación por ese tema del anterior Ejecutivo”.

“Especial importancia tiene el Programa de Desarrollo Rural (PDR), en el que una buena parte de los fondos se destinan directamente a inversiones que supongan un menor consumo energético y la implantación de fuentes limpias y renovables, así como el desarrollo de nuevas tecnologías para el uso de productos y subproductos agrícolas, como ya se ha conseguido en bodegas, almazaras y otras industrias agrarias”, ha recalcado Martín Aparicio.

A juicio del director provincial, el escenario en el que nos encontramos ahora va un paso más allá, con la denominada Economía Circular, en la que, frente al modelo de producción lineal, donde los productos se fabrican a partir de materias primas, se venden, se usan y se tiran, se pone el foco en la reducción de residuos para incorporarlos a cadenas de valor de otros sectores.

Martín Aparicio ha asegurado que el Gobierno de Castilla-La Mancha quiere participar en el proceso que apuesta por la Economía Circular y ha señalado que “establecer modelos productivos y energéticos sostenibles requieren del esfuerzo de todos y de una estrecha colaboración interadministrativa desde las corporaciones locales, comunidades autónomas, Administración del Estado y organismos europeos e internacionales”.

“Como ven, por parte del Gobierno regional existe un compromiso importante para lograr un mundo más sostenible y sostenido, como igual de importante es la colaboración ciudadana y la suma de esfuerzos para que todo esto se pueda llevar a cabo”, ha subrayado el director provincial.

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