Como marca la tradición, la Virgen de las Viñas ha regresado el 15 de agosto a Tomelloso, pero en esta ocasión ha sido especial, pues no lo hacía desde la feria de 2019.
Debido a la situación sanitaria que estamos viviendo, su regreso ha sido atípico, pero muy emotivo y esperado por parte de los fieles. La imagen de la Virgen ha llegado en vehículo adaptado, acompañada únicamente por los directivos de la Hermandad, el mayordomo y el consiliario de la Hermandad.
En el recorrido desde Pinilla hasta la localidad, la Patrona ha parado en la hermandad de San Isidro y en la escultura que se ha realizado en memoria de las víctimas del covid, donde la Hermanad ha depositado un ramo de flores. A lo largo de su recorrido por las calles de la Tomelloso hasta que ha llegado a la Parroquia de la Asunción, han sido muchas las personas que han salido a los balcones para ver la llegada de la Virgen.
Una vez en la plaza los vecinos la han recibido con vítores como: “¡Viva la Virgen de las Viñas”, “Guapa, guapa, guapa”, “¡Ya está aquí Madre”, muchas personas no han podido contener la emoción.
A las nueve y diez de la mañana entraba la Virgen de las Viñas a la parroquia Asunción de Nuestra Señora de Tomelloso, donde centenares de vecinos la recibían con un gran aplauso y vítores. La misa ha sido oficiada por el párroco, José Ángel Martín. La imagen de la Virgen permanecerá en Tomelloso hasta el domingo 5 de septiembre en el que regresará al Santuario de Pinilla, en las mismas condiciones.
Tras la eucaristía, el presidente de la Hermandad Virgen de las Viñas, Alejandro Ramírez declaraba a Grupo Surco que este año ha sido muy emocionante la traída de la Virgen y ha agradecido a todos los fieles que hayan entendido las circunstancias y sobre todo que hayan respetado todas las medidas que desde la Hermandad se han establecido para la traída de la Patrona.

Por su parte, el consiliario de la Hermandad, José Ángel Martín resaltaba que era un día muy emocionante, pues es la primera vez en dos años que lleva en la localidad que la patrona de Tomelloso ha podido volver a la parroquia tras muchos días de trabajo pensando cual era la forma más segura de trasladarla.






