El gasto anual en energía en Castilla-La Mancha se sitúa en 1.398 euros, el más alto en España.

Un 17% de los hogares de Castilla-La Mancha en situación de pobreza energética tiene a su sustentador principal desempleado, frente al 8,8% de los hogares que no se encuentran en estas circunstancias.

Este es uno de los principales datos sobre Castilla-La Mancha que arroja el estudio ‘La pobreza energética en España: Aproximación desde una perspectiva de ingresos’, elaborado por la Cátedra de Sostenibilidad Energética del IEB-Universidad de Barcelona entre los años 2011 y 2017. El estudio ha sido publicado por la Fundación Naturgy y presentado hoy en el seminario sobre ‘Políticas y medidas contra la pobreza energética’.

Según la investigación, dirigida por la catedrática María Teresa Costa-Campi, de la Universidad de Barcelona, y elaborado por las investigadoras Elisenda Jové-Llopis y Elisa Trujillo-Baute, la probabilidad de que un hogar se encuentre en situación de pobreza energética en España aumenta un 9,3% cuando el sustentador principal está desempleado.

El estudio revela que el 17,4% de media de los hogares castellano-manchegos se encuentra en situación de pobreza energética. Esta tasa media alcanzó un pico máximo del 21,7% en 2014 y, a partir de entonces, descendió paulatinamente hasta el valor mínimo de 2017, un 14,4%. Entre 2011 y 2017, los ingresos anuales de estas familias fueron de 19.750 €, con unos gastos anuales de energía de 1.398 €. Se trata del mayor gasto en energía de España .

“Los datos demuestran que la pobreza energética es una dimensión más de la pobreza en general, y por ello las medidas para paliar la pobreza energética deben abordarse con políticas sociales, que permitan incrementar los ingresos de las familias, y con políticas de eficiencia energética, para promover la reducción del gasto”, explica el estudio.

La investigación plantea una aproximación a la pobreza energética desde la vertiente de los ingresos de los hogares, en base al análisis económico de la relación entre la pobreza energética, el consumo energético y los elementos vinculados a la renta de las familias. En este sentido, concluyen que se trata de un problema complejo, que debe resolverse desde diferentes perspectivas.

Compartir en :