La Fundación CERES de Tomelloso ha celebrado el acto de clausura de su Certificado de Profesionalidad en Limpieza de Superficies y Mobiliario en Edificios y Locales, un programa que no solo dota de herramientas técnicas a sus participantes, sino que abre las puertas del mercado laboral a colectivos con especiales dificultades de inserción.
Durante el evento se puso en valor la trayectoria de la entidad, que este año ha gestionado un total de 16 cursos (4 de modalidad II, 8 de modalidad I y 4 programas duales), consolidando un modelo que prioriza a las mujeres y a las personas en situación de vulnerabilidad.
Un modelo dual que transforma vidas
Antonia Valverde Quevedo, presidenta de Fundación CERES, inició el acto dedicando unas palabras de reconocimiento a Marta Roldán (Directora General de Formación), recordando con orgullo cómo inició sus primeros pasos en el ámbito formativo de la mano de CERES.
Valverde declaró que no se puede pasar al mercado laboral sin una formación previa. El modelo de formación dual que instaura el Gobierno regional, el cual permite trabajar y formarse de manera simultánea, es una fórmula totalmente adecuada y transformadora para el sector en el que opera Ceres.
La presidenta de la fundación recordó que CERES nació hace casi 30 años con un propósito claro: apostar firmemente por la formación de las mujeres como motor de independencia y desarrollo. Asimismo, agradeció la presencia y el apoyo constante de Nazareth Rodrigo, Directora de Asuntos Europeos.
Por su parte, Nazareth Rodrigo Ponce, Directora General de Asuntos Europeos y vecina de Tomelloso, mostró su orgullo por el trabajo que se realiza en la localidad y, concretamente, en CERES, una entidad donde «se entiende a la perfección el objetivo del Ejecutivo regional». Rodrigo destacó que apostar por Tomelloso es apostar por una empleabilidad con altísimos índices de éxito.
Recuperación personal para lograr la activación laboral
La Directora General de Formación de Castilla-La Mancha, Marta Roldán Martínez, puso el foco en el esfuerzo económico y social del Gobierno regional, que en los últimos siete años ha destinado 32 millones de euros en formación solo en la localidad de Tomelloso, destacando el éxito de los programas duales (donde el alumnado trabaja cuatro días con contrato laboral y se forma uno) que cuentan con un presupuesto regional de casi 25 millones de euros.
Roldán compartió una emotiva reflexión sobre el origen de los programas específicos para mujeres víctimas de violencia de género, surgidos inicialmente a raíz de los fondos Next Generation: «nos dimos cuenta de que con las mujeres víctimas de violencia de género hay que hacer primero una labor de recuperación personal para, posteriormente, poder desarrollar una actividad laboral eficaz. La independencia económica es prioritaria para que salgan adelante.»
Al agotarse dichos fondos, CERES «recogió el guante» para dar continuidad a este programa dual específico. Como muestra de la generosidad y superación de estas alumnas, Roldán anunció que varias de ellas continuarán su formación académica cursando el certificado de Atención Sociosanitaria. «Es precioso que mujeres que han necesitado tanto cuidado, ahora decidan formarse para cuidar a los demás», concluyó, alabando el trato «honesto y digno» que CERES brinda a cada persona desempleada.






