La organización agraria impulsa una petición ante las instituciones comunitarias y reclama a las Cortes regionales un posicionamiento firme ante la posible reducción de un tercio de la superficie regable.
La organización profesional ASAJA Castilla-La Mancha ha puesto en marcha una ofensiva institucional de gran calado para abordar los dos frentes que, según denuncian, comprometen la supervivencia del sector primario en la región: la incontrolable sobrepoblación de fauna silvestre y las restricciones hídricas. El presidente de la asociación, José María Fresneda, ha confirmado que elevarán el problema de los daños causados por el conejo de monte hasta la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, buscando una intervención directa de las autoridades comunitarias ante lo que consideran una falta de soluciones efectivas a nivel nacional.
Dentro de esta iniciativa europea, la organización busca que se elabore un informe técnico sobre la situación de la fauna, la creación de un fondo europeo de compensación de daños y la flexibilización de los mecanismos de control cuando la actividad agraria corra peligro. Fresneda ha sido tajante al señalar que la plaga ya ha devastado gran parte del cereal y ahora amenaza seriamente a los cultivos leñosos, mientras critica la tardanza de la Consejería de Desarrollo Sostenible en publicar las medidas de control prometidas hace meses.
En el plano judicial, el conflicto suma nuevas fechas clave. Tras el archivo de una denuncia en la Fiscalía de Toledo, que ha derivado el conflicto hacia la vía contencioso-administrativa, el máximo representante regional de la organización ha sido citado a declarar el próximo 13 de julio en Cuenca. Esta comparecencia está vinculada a la queja presentada contra Agroseguro por una supuesta irregularidad en la valoración de los daños en los cultivos, en lo que califican como una gestión deficiente de las pólizas contratadas por los agricultores.
De forma paralela, ASAJA ha lanzado un ultimátum a los grupos políticos presentes en las Cortes de Castilla-La Mancha respecto a la política de aguas. La organización advierte de que el actual ciclo de planificación hidrológica amenaza con recortar hasta un 30 % la superficie de regadío en la comunidad autónoma.
Junto a la organización UPA, han solicitado un respaldo institucional conjunto que proteja el recurso hídrico, lamentando que, hasta el momento, los representantes políticos no hayan ofrecido una respuesta firme ante una situación que consideran vital para evitar el abandono masivo del medio rural.
Finalmente, la dirección regional ha denunciado que el campo soporta una presión insostenible debido al alza de los costes de producción, la excesiva carga burocrática y una PAC cargada de incertidumbre. Ante lo que definen como una priorización de criterios ideológicos sobre la realidad económica, ASAJA Castilla-La Mancha ha anunciado que retomará las movilizaciones en los próximos meses para defender la rentabilidad de las explotaciones y exigir que las administraciones actúen para generar riqueza en lugar de gestionar la decadencia del sector.






