David Moreno ha denunciado públicamente lo que define como un nuevo episodio de recortes en la sanidad pública bajo la administración de García-Page. El foco de la protesta se sitúa en la suspensión del vehículo itinerante de cribado oncológico, el cual dejará de prestar servicio durante todo el mes de agosto.
Esta decisión obliga a cientos de pacientes a realizar largos desplazamientos por carretera hacia centros en Toledo, Ciudad Real o Madrid, una situación que el representante político ha tildado de crueldad e insensibilidad ante ciudadanos que enfrentan enfermedades de extrema gravedad.
Moreno sostiene que la paralización del diagnóstico precoz durante el periodo estival demuestra que para el PSOE la salud pública no figura entre sus prioridades. Esta situación evoca la crisis sufrida anteriormente en el área sanitaria de Talavera de la Reina, asegura, donde miles de personas quedaron desatendidas sin acceso a pruebas o resultados. Según ha recordado, «las interpelaciones dirigidas al consejero de Sanidad sobre la resolución de aquellos expedientes solo han obtenido el silencio y la negativa a responder como única réplica institucional».
La denuncia también señala la creciente precariedad en las infraestructuras hospitalarias de la región. Se ha constatado, afirma Moreno, el cierre de la planta de cardiología de Talavera de la Reina, lo que ha derivado en el traslado forzoso de sus pacientes a la planta de oncología. Para la formación, este modelo de gestión basado en el recorte de personal y la saturación de áreas con patologías incompatibles supone un riesgo añadido tanto para los enfermos como para el personal sanitario, quienes deben afrontar una carga asistencial desmedida en instalaciones saturadas.






