El precio de la vivienda usada baja un 6,6% en Castilla La Mancha durante 2015

El precio de la vivienda de segunda mano experimentó en Castilla La Mancha una bajada del 6,6% durante el año 2015 hasta situarse en 952 euros/m2, según el último informe de precios de idealista. Todas las provincias y capitales de la comunidad registran bajadas en los precios de la vivienda usada.

La mayor caída de precio se ha registrado en Toledo, donde los propietarios piden un 9,7% menos por sus viviendas que hace un año. En la provincia de Guadalajara la bajada ha sido del 8,2%, mientras que en Albacete el descenso ha sido del 7,3%, y del 3% en Cuenca. Ciudad Real ha experimentado la menor bajada del último año: -2,5%.

Guadalajara es la provincia más exclusiva (1.103 euros/m2), seguida por Albacete (1.061 euros/m2) y Cuidad Real (940 euros/m2). Cuenca, por el contrario, es la más económica con 854 euros/m2, seguida por Toledo (856 euros/m2).

En las capitales manchegas las caídas durante los últimos doce meses han sido generalizadas. En la ciudad de Albacete los propietarios piden un 7,8% menos por sus viviendas que hace doce meses. Las caídas interanuales también fueron reseñables en la ciudad de Guadalajara (-6,8%), Toledo (-6,3%) y Ciudad Real (-6,2%). La menor caída se registró en Cuenca (-4,9%).

La capital toledana es también la más cara de la comunidad, con 1.345 euros/m2, seguida por Guadalajara (1.228 euros/m2). En cambio, Cuenca es la más económica con 1.058 euros/m2.

El precio en España sigue cayendo, pero menos
Durante 2015 el precio de la vivienda usada en España ralentiza su caída y experimenta una bajada del 2% que ha dejado el metro cuadrado en 1.563 euros según el último índice de precios de idealista. Durante el último trimestre el descenso ha sido de un 0,7%.

Pero no todos los mercados se han comportado de la misma manera y mientras en algunos el ajuste no ha resultado suficiente y los precios continúan sin encontrar su suelo, en otros la crisis ya ha quedado atrás y los precios empiezan experimentar subidas.

Es el caso de grandes mercados como Barcelona, Málaga, Madrid o Valencia donde la vivienda de segunda mano ha cerrado el año con subidas en el precio del metro cuadrado.

La subida más alta la marca Barcelona, que con un incremento del 8,9% ha situado el precio de la vivienda usada en 3.392 euros/m2. Aunque el ritmo de subida parece haberse desacelerado en el último trimestre (1,3%) la ciudad condal es la única capital española que, tras el estallido de la burbuja, lleva dos ejercicios consecutivos en números negros.

Málaga es uno de los mercados inmobiliarios más activos del territorio nacional. El interés que despierta en la demanda ha provocado que sus precios se hayan incrementado un 4,6% en el último año.

Madrid finaliza 2015 con una subida interanual en el precio de la vivienda usada del 4,4%, lo que sitúa el precio del metro cuadrado en la capital en 2.820 euros. A pesar de esta subida, atendiendo a su máximo histórico, alcanzado en la ciudad de Madrid el segundo trimestre de 2007 (4.035 euros/m2), la caída acumulada es del 30,1%.

El precio medio de la vivienda usada también creció en Valencia capital durante los últimos 12 meses. Este incremento ha dejado el precio del metro cuadrado en 1.438 euros.

Del resto de capitales también destaca la subida de Palma de Mallorca (3,3%), Pontevedra (2,9%), Pamplona (1,3%), San Sebastián (0,5%) y Murcia y Sevilla, que comparten un crecimiento del 0,1%. En el otro lado de la tabla destacan las caídas de de Lleida, donde los propietarios han bajado sus pretensiones un 11,4% en los últimos 12 meses. Segovia también ha experimentado en 2015 decrementos de dos dígitos (10%).

San Sebastián se mantiene como la capital española más cara (3.842 euros/m2), seguida de Barcelona (3.392 euros/m2) y Madrid (2.820 euros/m2). En cuarto lugar se sitúa Bilbao con un precio de 2.759 euros por cada metro cuadrado. En la parte opuesta de la tabla encontramos a Lleida, la capital más económica, con un precio (822 euros/m2).

Para Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista, «si 2014 fue el inicio de la normalización del sector inmobiliario en buena parte del país, este año que acaba ha sido la confirmación de que la crisis ha terminado en algunas ciudades españolas, no así en muchas provincias donde los precios aún caerán en próximos ejercicios.

Para esta reactivación ha sido importante la vuelta a la normalidad, también, del crédito hipotecario. No obstante, a pesar del interés de los bancos por conceder créditos, el número de nuevas hipotecas continúa sin equilibrar el de cancelaciones, lo que está llevando a las entidades a ofrecer préstamos con unas condiciones impensables hace solo unos meses.

Con respecto a los precios el comportamiento ha estado muy atomizado y mientras en algunos mercados el ajuste no ha resultado suficiente y la demanda sigue a la espera de mayores rebajas en otros la crisis se ha quedado atrás y los precios comienzan a incrementarse muy suavemente. En todo caso y a pesar de recuperar incrementos positivos que no veíamos desde hacía años, no vemos una nueva burbuja. Solo una normalización del sector tras 8 años de crisis.

La figura del comprador tiene dos perfiles claramente diferenciados. El pequeño y mediano inversor continúa con sus ojos puestos en el sector tratando de obtener en el ladrillo una rentabilidad que no le dan ya los bancos. Pero es un inversor más tranquilo, sosegado y que apuesta por el largo plazo y obtener rentabilidad vía alquiler.

Por otra parte se incrementa una demanda que compra vivienda para vivir y que ha visto como los precios han terminado de bajar y ahora tienen fácil acceso a la financiación. Pero tal y como ha sucedido este año, los compradores que no cuenten con ahorros suficientes se verán obligados a acudir mercado de alquiler y seguirán sin tener acceso a la compra de una vivienda en 2016.

Ante la pregunta ¿compro o alquilo? hay miles de españoles que no pueden tener esa opción porque los bancos le dan la decisión tomada: alquiler ante la imposibilidad de acceder a un crédito hipotecario.

Es previsible y deseable que durante el próximo año se mantenga esta tendencia hacia la normalización, con un crecimiento suave pero sostenido en el número de operaciones en cada vez más mercados con precios estables».

Compartir en :