La ciudadanía afirma estar concienciada y cumplir con el uso obligatorio de la mascarilla en Castilla-La Mancha

Con motivo esta semana de la implantación del uso obligatorio de la mascarilla en Castilla-La Mancha por parte del Consejo de Gobierno, hemos salido a la calle para preguntar a la ciudadanía cómo llevan esta imposición, y si les supone mucho esfuerzo cumplir de forma permanente con la normativa vigente.

Hablamos con una señora que nos dice que no lleva muy bien el uso permanente de la mascarilla, pero a pesar de ello, la lleva puesta en todo momento, incluso cuando aún su uso no era obligatorio decidió llevarla siempre.

Sin duda hay colectivos que por su trabajo diario se ven obligados a hacer uso de este elemento desde la entrada en vigor de la nueva normalidad, como son los propietarios y empleados de los bares y restaurantes.

Hablamos con uno de ellos y nos cuenta que hay que poner todos de nuestra parte para frenar la pandemia, y hay que hacer caso a las imposiciones de las autoridades.

Consideran que donde peor se está llevando el uso de este artículo de protección es en las cocinas de los bares, ya que, debido a las altas temperaturas que hay en su interior, el llevar puesta la mascarilla se hace más difícil aún si cabe.

Hablando de bares, uno de los supuestos en que se puede prescindir, momentáneamente, del uso de la mascarilla en bares, es durante la ingesta de alimentos y bebidas. En este sentido, tanto propietarios, camareros y clientes parecen estar concienciados con esta normativa, y a quien preguntamos nos cuentan que únicamente prescinden de la mascarilla cuando se disponen a comer o beber.

También se levanta la restricción del uso obligatorio de mascarilla si se está practicando ejercicio, pero hay quien, a pesar de ello, decide llevarla puesta en todo momento. Afirman dos deportistas locales de Tomelloso a las que preguntamos por el uso de la mascarilla mientras practican ejercicio, que la llevan puesta por miedo a contacto con otras personas.

Hay quien piensa que los jóvenes son el problema, pero el hecho de cumplir con las normas y medidas restrictivas para frenar el virus y contribuir a que no se propague no es cuestión de edad, sino de conciencia y responsabilidad, pues tuvimos la ocasión de charlar con dos jóvenes que estaban compartiendo mesa en una terraza y hacían un uso responsable de la mascarilla, y parecían estar muy concienciados con la situación actual.

En cualquier caso, no se trata de no salir a la calle o no poder disfrutar del tiempo libre tal y como nos gustaría, sino de hacerlo con prudencia y cumpliendo con lo que nos dicen las autoridades competentes. “Hay que salir, pero con prudencia y cuidado”, decía uno de los chicos entrevistados. No se trata de no salir a la calle, de estar en casa en todo momento, sino de hacerlo teniendo en cuenta que el virus no se ha ido.

En definitiva, la sociedad parece estar concienciada, independientemente de su edad o condición con el cumplimiento del uso obligatorio de la mascarilla. Siempre hay quien decide hacer caso omiso a las normas establecidas, pero tras salir a la calle y preguntar, podemos decir que una amplia mayoría de los ciudadanos, sí parecen querer frenar este virus, unidos.

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