Un estudio de RUGE señala que no es cierto que haya más jóvenes de extrema derecha

Ni los jóvenes son más de extrema derecha ni están más radicalizados. Estas son dos de las conclusiones que arroja el informe “Sociedad y valores: Desmontando el bulo del fascismo” dado a conocer hoy en Toledo por RUGE, la organización de jóvenes de UGT, un estudio que -a modo de barómetro social y realizado a partir de la encuesta llevada a cabo por Ateneo del Dato- analiza las opiniones y actitudes políticas de los jóvenes poniendo el foco en algunas de las cuestiones que han situado a la juventud en el centro del debate sobre el avance de la extrema derecha.

En rueda de prensa y coincidiendo con el Día Internacional de la Juventud, el secretario de Organización de RUGE a nivel confederal, Juan Antonio Báez -acompañado por el portavoz de RUGE Castilla-La Mancha, Adrián Carbajo-, ha desgranado los principales resultados de este estudio. El primero de ellos es que “no es cierto que existan más jóvenes de extrema derecha; lo que existe es un rechazo mayor a determinados términos progresistas que la extrema derecha ha erosionado a través de las redes sociales”. El estudio evidencia, por ejemplo, que no hay un rechazo al principio de igualdad sino al término ‘feminismo’. Así, el 43,3% de los jóvenes dice estar a favor del feminismo, porcentaje que asciende hasta el 93,3% cuando se les pregunta, sin nombrar el término, si están a favor de la igualdad entre hombres y mujeres.

Juan Antonio Báez apuntaba que “no es que hayan cambiado los valores de las personas jóvenes, más bien es que sus posicionamientos están influenciados por cómo se relacionan en las redes sociales. Los valores y conceptos que ha introducido la extrema derecha -la cual domina el espacio de las redes sociales, que es por donde se informa más del 60% de la población joven- tienen calado en el posicionamiento de la juventud y les genera incoherencias”.

Otra de las conclusiones a resaltar del informe “Sociedad y valores: Desmontando el bulo del fascismo” es que la orientación ideológica no es una cuestión de edad sino de género. En él se sostiene que los hombres de 18 a 34 años son el grupo más cercano a la derecha y hacia los postulados de la extrema derecha, mientras que las mujeres de este mismo tramo de edad son el grupo más progresista. No obstante, en el caso de los hombres jóvenes no viran a la derecha de manera homogénea y en todos los conceptos, solo en aquellos más politizados.  Esto hace que el 73% de la población joven apoye cuestiones como la regularización de los precios del alquiler y que el 63% esté a favor de subir impuestos a las rentas más altas y a las empresas más ricas.

Como tercera conclusión, el secretario de Organización de RUGE destacaba que “de manera rotunda podemos afirmar que la juventud rechaza la dictadura y abraza y creen en el sistema democrático, algo que es muy importante porque en los últimos meses las organizaciones juveniles hemos visto cómo en los medios de comunicación se abría un debate interesado en el que se señalaba que los jóvenes querían volver a la dictadura”.

RUGE defiende que no existe una verdadera radicalización de la juventud, “lo que hay es un malestar general porque las políticas actuales no dan solución a sus problemas”. Por ello, instaba a los partidos progresistas a que, si quieren que la juventud no defienda los postulados de la extrema derecha, empiecen a plantear soluciones en cuestiones tan importantes para los jóvenes como el acceso a la vivienda y al empleo, la mejora de las condiciones laborales y salariales…

En este mismo sentido se pronunciaba el portavoz de RUGE Castilla-La Mancha, quien indicaba que “los jóvenes aún estamos muy faltos de oportunidades y de certezas para poder construir un proyecto de vida”. Hacía referencia a que los castellanomanchegos son los jóvenes con más dificultades para emanciparse de toda España; también a su elevada tasa de paro, del 27,6%, el doble que la del resto de la población.

“Con demasiada frecuencia se habla de la juventud como el futuro. Pero las personas jóvenes no somos únicamente el futuro: somos el presente. Estudiamos, trabajamos, emprendemos y sostenemos una parte importante de nuestra sociedad. Sin embargo, seguimos encontrándonos con barreras que impiden desarrollar nuestro potencial”.

Cerraba sus declaraciones haciendo un llamamiento a los jóvenes para que se unan a RUGE y recordando que los menores de 25 años en situación de desempleo tienen una cuota de 1 euro al mes para pertenecer a la asociación y estar bajo el cobijo del sindicato como un afiliado o afiliada más.

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