Rafael Torres: «Se prevé una campaña de aceituna superior a la del año pasado, pero continuamos con el problema del bajo precio del producto»

El presidente de la Cooperativa Virgen de las Viñas Bodega y Almazara de Tomelloso ha realizado una valoración de lo que fue la vendimia 2020, marcada por las circunstancias excepcionales de pandemia, así como el desarrollo de la próxima campaña de recogida de aceituna.

Rafael Torres manifiesta que la vendimia se ha desarrollado bien porque, afortunadamente, no ha habido ningún caso de coronavirus en la entidad, y eso, afirma, es una ventaja al no haber tenido que poner en cuarentena a ningún trabajador. Por lo demás, ha sido “una vendimia buena”, la uva ha entrado en buena calidad, y se ha tratado de una “cosecha importante”, dentro de la normalidad para esta empresa.

¿El problema? El bajo coste del producto

Eso sí, a pesar de la buena vendimia, pese a las circunstancias, Torres considera que el problema principal es el bajo precio del producto, que se está viendo perjudicado por el cierre del canal HORECA en la mayor parte de los establecimientos, y esto influye negativamente, explica el presidente, en el consumo, además que también ha disminuido el turismo y eso incide, a su vez, en el consumo del producto, y por ende, en el precio final.

El lado positivo, explica Rafael Torres, es que se está exportando al exterior y esto aumenta el comercio a nivel internacional, circunstancia que “está salvando la venta del producto en embotellado”. Espera que cuando llegue mayo y junio se puedan establecer las ventas que habitualmente se tienen en esas fechas del año y que la vendimia se pueda realizar con normalidad. En caso de que esta situación sanitaria continúe la próxima campaña se volverán a retomar los protocolos establecidos este año para evitar posibles contagios.

Campaña de aceituna

Con este paradigma, Rafael Torres afirma que en esta campaña de aceituna que ya comienza, el producto está entrando en estos momentos en buena calidad. Eso sí, el fruto lo ha acusado debido a la falta de lluvias este otoño, y también debido a un verano muy seco, la aceituna no ha engordado lo que debería, pese a que la calidad es buena y la cosecha se prevé superior a la del año anterior, eso sí, sin poder de momento precisar cuánto. Se sigue manteniendo el hándicap que ocurría con el vino, el bajo precio del producto, y las nefastas consecuencias que este hecho supone para el agricultor.

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