Nadie se quiso perder la cita con Nuestro Padre Jesús del Perdón. En las calles por las que transcurrió anoche el tradicional traslado de la imagen del patrón no cabía un alfiler: desde su salida de la ermita de la Vera Cruz hasta su llegada a la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora. Fervor, emoción y sentimientos a flor de piel fueron las notas predominantes de uno de los actos centrales a nivel religioso de las fiestas patronales de este año.
Aunque el traslado estaba fijado para las nueve y media de la noche, desde mucho antes el revuelo en todo el municipio era palpable. Un revuelo que anticipaba que en Manzanares se iba a vivir uno de esos actos especiales que están señalados en rojo en el calendario: el traslado de la imagen de Nuestro Padre Jesús del Perdón. El himno de España, interpretado por la banda de música de la AMC ‘Julián Sánchez-Maroto’, marcó el inicio del traslado.
Con sus primeros acordes se abrieron las puertas de la ermita de la Vera Cruz y la imagen del patrón salió a la calle acompañado por miembros de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón y María Santísima de la Esperanza, autoridades religiosas y representantes de los tres partidos que componen la Corporación.
Entre mucha solemnidad y bajo la luz de la luna, la imagen de Nuestro Padre Jesús del Perdón fue desfilando por su calle hasta llegar a una abarrotadísima Plaza de la Constitución, donde los fieles no se perdieron la entrada en la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora.






