Las intensas precipitaciones de los últimos meses en la zona de la Mancha aportarán numerosos beneficios en las próximas campañas agrícolas. Excepto las zonas que se han quedado anegadas de agua.
Parece que las nueves han firmado un pacto con el cielo de La Mancha, una lluvia que sin duda viene muy bien a la mayoría de los cultivos.
El problema, viene en las zonas donde las siembras se han quedado anegadas de agua, durante varios días, lo que provoca que la siembra no se pueda desarrollar adecuadamente.
Pero además, las lluvias dificultando la tarea de sembrar algunos cultivos como es el cebollino.
Y es que según, Jiménez en los tres meses que llevamos de este año ya ha llovido más de 200 litros, lo que hace que podamos ver los ríos de la mancha con mucho caudal.





