El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, ha asegurado este miércoles que el Gobierno regional no contempla nuevas restricciones para contener el COVID-19 ya que la región está en una situación «muy estabilizada», abogando eso sí por incidir en el uso de la mascarilla.
A preguntas de los medios antes de comparecer en comisión parlamentaria para dar cuenta del presupuesto de su departamento para 2022, el consejero ha indicado que el 83 por ciento de las personas hospitalizadas no están vacunados, un dato que, según ha dicho, «hace pensar que la vacuna funciona y que la vacuna es lo que verdaderamente nos salva de la enfermedad que produce el virus».
Por eso, ha apuntado, hay que «desmitificar y pierde peso» en la toma de decisiones la incidencia acumulada, porque «con la vacuna lo que conseguimos es que, aunque un vacunado pueda contagiarse y propagar el virus, si se está vacunado la enfermedad es menor».
«Seguimos teniendo una baja incidencia en los hospitales y los datos de incidencia con la estabilización nos hacen pensar que vamos a estar más o menos como estamos, con una pequeña subida pero no tan grande como se alcanzó en otros momentos», ha confiado.
En cuanto al pasaporte COVID, ha explicado que Castilla-La Mancha hará lo que en el Consejo Interterritorial se decida. «Siempre nos ha parecido mucho mejor que todas las comunidades acometan decisiones en el ese seno. A un problema igual, lo mejor es tomar decisiones iguales», ha incidido el titular de Sanidad de la región.





