El Obispo de Ciudad Real, Monseñor Gerardo Melgar, se ha dirigido mediante un comunicado enviado a los medios, a toda la Diócesis, sobre las medidas de prevención que se deben tomar para la celebración del culto público en los templos católicos durante la desescalada de la pandemia del coronavirus.
«El coronavirus continúa propagándose por España». Por ello, desde el Obispado se han propuesto una serie de disposiciones, aconsejando máxima prudencia en su aplicación, de las que será necesaria una «evaluación continuada que permita valorar su puesta en práctica y modificación en las situaciones que sea preciso, teniendo en cuenta lo que la autoridad sanitaria disponga en cada momento».
Fases
En la Fase 0, en la que ahora nos encontramos, el Obispado afirma que «se mantiene la situación actual», con «culto sin pueblo», con «atención religiosa personalizada, poniendo atención especial a los que han perdido a seres queridos» y preparándose en «cada parroquia las fases siguientes».
El Obispado advierte que «las fases 1, 2, y 3 en Ciudad Real, comenzarán cuando las autoridades sanitarias de Castilla la Mancha lo establezcan».
A partir de la Fase 1, que comenzará el próximo lunes 11, «se permite la asistencia grupal, pero no masiva, a los templos sin superar el tercio del aforo, con eucaristías dominicales y diarias». Y señala también el Obispo en su misiva que «con preferencia al acompañamiento de las familias en su duelo». En esta fase, se establece el aforo máximo de los templos en un tercio de su capacidad (el equivalente a 2 personas por banco, guardando la distancia de dos metros entre ambos y entre los bancos de atrás y de delante, sin posibilidad de que haya nadie en pasillos de pie, que no tenga asiento en los bancos).
Fase 2 (a partir del 25 de mayo), se contempla el «restablecimiento de los servicios sacramentales de la acción pastoral con los criterios organizativos y sanitarios (mitad del aforo, higiene, distancia)». A partir de esta fase, los templos podrán estar a la mitad de su capacidad.
Fase 3 (desde el 8 de junio) cuando se pueda «iniciar la vida pastoral ordinaria que tenga en cuenta las medidas necesarias, hasta que haya una solución médica a la enfermedad».
Disposiciones generales
Como medidas adicionales, el comunicado del Obispado afirma que «se prorroga la dispensa del precepto dominical, invitando a la lectura de la Palabra de Dios y a la oración en las casas, pudiendo beneficiarse de la retransmisión a través de los medios de comunicación para quien no pueda acudir al templo».
También recomiendan a las personas mayores, enfermas o en situación de riesgo a que valoren la conveniencia de no salir de sus domicilios y, por lo mismo, participar en la eucaristía desde la televisión o redes sociales en casa
En las poblaciones de más de 5.000 habitantes, el obispo Melgar apunta que «es conveniente adecuar los horarios de las misas dominicales a la franja horaria que el gobierno ha establecido según las distintas edades» y se recomienda a los fieles que hagan uso de mascarilla con carácter general, al mismo tiempo que anuncia que las pilas de agua bendita continuarán vacías y las puertas de las iglesias se mantendrán abiertas a la entrada y salida de las celebraciones para no tener que tocar manillas o pomos.
También habrá personas responsables en la apertura y cierre de las puertas de entrada al templo, para la distribución de los fieles en el templo, el acceso a la hora de comulgar y la salida de la iglesia al finalizar, respetando la distancia de seguridad y para ofrecer gel hidroalcohólico o algún desinfectante similar, a la entrada y salida de la Iglesia.
Liturgia
Durante la liturgia, desde el Obispado se pide «evitar los coros en la parroquia, manteniendo un solo cantor o algunas voces individuales» y «el no reparto de la hoja de cantos ni pliegos con las lecturas o cualquier otro objeto o papel».
Durante este tiempo, la proclamación de las lecturas y las peticiones las hará solo el sacerdote, para evitar dejar infectados los micrófonos. Además, las celebraciones se realizarán sin monaguillos.
El cáliz, la patena y los copones, estarán cubiertos con la “palia” durante la plegaria eucarística, Y El sacerdote celebrante y demás ministros de la comunión desinfectarán sus manos antes y después de distribuirla.
La comunión se distribuirá siempre en la mano, nunca en la boca, procurando la máxima distancia entre el sacerdote y la persona que comulga. El sacerdote distribuirá la Sagrada Comunión a los fieles en la mano, nunca en la boca y con la mascarilla puesta.
El «cestillo de la colecta» el servicio de orden lo ofrecerá a la salida de la misa, siguiendo los criterios de seguridad señalados.
Respecto al saludo de la paz, se podrá sustituir por un gesto evitando el contacto físico directo.
En cuanto a la celebración del Sacramento de la reconciliación y los momentos de escucha de los fiele, «no se utilizarán los confesionarios» sino que se optará por «un espacio amplio, manteniendo la distancia social, y asegurando la confidencialidad». Además, «tanto el fiel como el confesor deberán llevar mascarilla».
Otras celebraciones
En referencia a la celebración de los ritos como el bautismo, el matrimonio o las exequias de difuntos, desde la Diócesis se establecen las siguientes medidas.
Bautismo: Rito breve. En la administración del agua bautismal, hágase desde un recipiente al que no retorne el agua utilizada, evitando cualquier tipo de contacto entre los bautizandos. En las unciones se puede utilizar un algodón o bastoncillo de un solo uso, incinerándose al terminar la celebración y siempre guardar las debidas distancias entre los participantes.
Primeras Comuniones y Confirmaciones: En la Diiócesis de Ciudad Real quedaron y siguen suprimidas hasta los meses de octubre, noviembre y diciembre. Las primeras comuniones también quedaron y siguen aplazadas para celebrarlas en los meses de septiembre, octubre y noviembre. En el momento en que se reanuden, se informará de las medidas de seguridad a seguir.
Matrimonio: Los anillos y arras, deberán ser manipulados exclusivamente por los contrayentes. Manténganse la debida prudencia en la firma de los contrayentes y los testigos, así como en la entrega de la documentación correspondiente. Siempre con mascarilla y guantes todos los participantes y guardando las debidas distancias entre los participantes.
Unción de enfermos: Rito breve. En la administración de los óleos puede utilizarse un algodón o bastoncillo como se ha indicado anteriormente. Siempre con la debida protección con mascarilla y guantes. Los sacerdotes mayores o enfermos no deberían administrar este sacramento a personas que están infectadas por coronavirus. Por eso, ruego a los sacerdotes más jóvenes y que están próximos a ellos, que voluntariamente los suplan, y siempre y todo, observando las indicaciones de protección indicadas por las autoridades sanitarias correspondientes.
Exequias de difuntos: Los funerales y las exequias seguirán los mismos criterios de la misa dominical.
Visitas turisticas
Finalmente en el comunicado se informa que quedan prohibidas las visitas turísticas en las fases 1 y 2 de la desescalada.





