Castilla-La Mancha contaba este jueves con 700 camas libres para dar cobertura a la asistencia sanitaria de toda la región, tanto a los pacientes afectados por el coronavirus COVID-19 como al resto de usuarios de la sanidad pública.
Así lo ha señalado el consejero de Sanidad del Gobierno autonómico, Jesús Fernández Sanz, durante su comparecencia por videoconferencia en la comisión de Sanidad de las Cortes regionales, que se ha producido a petición propia para hacer un repaso de la gestión del Ejecutivo autonómico ante la crisis sanitaria, que ya ha provocado 316 fallecidos en la comunidad autónoma y miles de afectados.
Fernández Sanz, que ha comenzando trasladando sus condolencias a las familias de las personas fallecidas desde el inicio de la pandemia, ha destacado que la capacidad asistencial de la comunidad ha crecido en número de camas en general y en particular para pacientes con respiradores.
De hecho, ha subrayado que desde este miércoles está en marcha el plan de contingencia aprobado por el Gobierno regional para cada centro sanitario de la comunidad, de manera que se enviaron 70 camas para el Policlínico de Cuenca, la misma cantidad para la Facultad de Medicina de Albacete y otras 70 a Ciudad Real.
El consejero de Sanidad ha asegurado que el Gobierno regional está adoptando medidas «continuamente» para responder con todos los efectivos disponibles, si bien ha reconocido las dificultades para disponer de un mayor número de profesionales y que ya que hay «muchos aislados y otros afectados».





