Prohibir o no prohibir el móvil en clase y en caso de permitir su uso en las aulas se haga siguiendo unas pautas concretas y comunes. Es lo que ha abordado el Gobierno con las comunidades autónomas, tras la propuesta de la ministra Pilar Alegría de restringirlos en estos recintos.
Una propuesta que respalda Castilla-La Mancha, región donde, como ha recordado el consejero de Educación, Amador Pastor, esta mañana en su visita a un colegio de Daimeil, lleva aplicando desde hace tiempo esta medida.
A preguntas de los periodistas, Amador Pastor ha puesto en valor el importante paso dado por nuestra región a este respecto y ha pedido que “una vez ratificado el documento por parte las comunidades autónomas, la tarea que tienen que acometer las mismas es la de concretar, en las mesas de trabajo propuestas, los fines pedagógicos en la etapa de Secundaria, de tal forma que haya una autonomía por parte de los centros».
Amador Pastor igualmente ha subrayado que el sistema educativo, más allá del reto de la permisibilidad o no de los dispositivos en el aula, tiene también “el desafío de trabajar y educar sobre el uso del teléfono móvil no solo dentro del horario lectivo, sino también fuera de este contexto”.
Durante la reunión, la ministra ha expuesto las recomendaciones que aprobó hace una semana el Consejo Escolar del Estado -máximo órgano consultivo del Gobierno en materia educativa-, que aboga por apagar el móvil desde la entrada hasta la salida del instituto (12-16 años) y no llevarlo al colegio (infantil y primaria), salvo excepciones.






