El pasado julio, la confianza del consumidor sufrió un débil retroceso respecto a junio. Esto supone la primera bajada tras cuatro meses de subidas, debido a que las expectativas de los españoles sobre la economía, la situación futura de los hogares, y, sobre todo, el empleo, han empeorado.
El Indicador de Confianza del Consumidor, publicado recientemente por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), se mantiene en unos valores que no se observan desde el inicio de la crisis a mediados de 2007. En este sentido, el Indicador de Confianza se situó en julio en 88,9 puntos, 0,4 por debajo de junio, pero 25,6 puntos más que el año anterior.
En los periodos anteriores a la crisis, las expectativas estaban entre diez y veinte puntos por delante de las valoraciones de la situación actual. Sin embargo, esta distancia se ha reducido de forma significativa en los últimos meses. Así, aunque el índice de situación actual ha aumentado hasta situarse en 77 puntos, el índice de expectativas retrocede hasta colocarse en 100,8 puntos.
Si bien es cierto que sigue superando la barrera de los 100 puntos, la evolución de este indicador de expectativas es negativa.





