Con la vigente ley electoral de Castilla-La Mancha que vincula a la población de sus cinco provincias el reparto de los 33 escaños a elegir en las elecciones autonómicas, la provincia de Ciudad Real podría perder un escaño en favor de Albacete, de manera que en ambas circunscripciones se dirimirían un total de 7 asientos en el Parlamento autonómico, según el análisis realizado por el diario La Tribuna a tenor del censo al cierre de 2018.
Esta coyuntura no inquieta a los principales partidos de Castilla-La Mancha, que en distintas comparecencias se han pronunciado ante esta posibilidad de cara a la cita con las urnas.
Primero ha sido la portavoz de Ciudadanos, Orlena de Miguel, quien ha apelado en rueda de prensa a no hacer «cálculos partidistas» a más de cinco meses de los comicios.
Ha puesto el acento en el «grave problema» de despoblación que sufre Castilla-La Mancha y que ahora repercute directamente en Ciudad Real con la pérdida de representatividad en la Cámara regional.
Otro problema, ha aseverado, es la corta ley electoral de Castilla-La Mancha que pone en juego sólo 33 diputados para más de dos millones de habitantes. Esta norma, aprobada en la pasada legislatura amparada en una modificación del Estatuto apoyada en solitario por las mayorías absolutas del PP en el Congreso de los Diputados y en el Parlamento autonómico, «hace que provincias como Ciudad Real se vayan a ver ahora perjudicadas» con la pérdida de representatividad.





