El Partido Popular ha advertido este martes de que la toma en consideración de la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha para reducir a la mitad el número de diputados en las Cortes regionales es el inicio de la tramitación y ha asegurado que habrá muchos meses para discutir cuál es el modelo «más idóneo» para la región.
Así se ha pronunciado en rueda de prensa el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Francisco Cañizares, quien ha indicado que los ‘populares’ están absolutamente abiertos a la negociación y al diálogo dentro de los cauces parlamentarios establecidos en el Reglamento de las Cortes, que «son amplios y largos en el tiempo», ha recalcado.
El dirigente del PP ha calificado de «ridículas» las palabras del secretario de Organización del PSOE, Jesús Fernández Vaquero, que ha considerado un «atraco» esta iniciativa y le ha recordado que su reforma no será como la de los socialistas, ya que el PP diseñará una reforma que permita gobernar a quien más votos obtenga en las urnas.
«El PSOE no puede ampararse en excusas y estratagemas políticas carentes de sentido real y práctico y que dan la espalda a los ciudadanos», ha subrayado Cañizares, quien ha asegurado que en este tema la credibilidad del PSOE «está desacreditada».
Dicho esto, ha criticado que el PSOE haya rechazado reunirse con la consejera de Empleo y Economía, Carmen Casero, para tratar el problema del desempleo al supeditar estas conversaciones a que el Gobierno regional paralice la reforma del Estatuto para reducir el número de diputados.
«¿Dónde están las verdaderas famosas líneas rojas del PSOE?, no están en la sanidad, en el empleo, en quienes lo están pasando mal por la crisis, sino en mantener los privilegios y los derechos obtenidos», ha sentenciado el dirigente del PP, quien cree que esto «es el reflejo del liderazgo débil de Emiliano García-Page, que vuelve a dar la espalda a los ciudadanos».





