En la última reunión en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) los responsables de Paradores y del Comité Intercentros, formado por CCOO y UGT, han alcanzado este acuerdo ‘in extremis’ cuyas medidas tendrán efectos desde este mismo mes de enero.
Según fuentes de la negociación, finalmente serán 350 los trabajadores despedidos en lugar de los 644 propuestos por la dirección de Paradores y ningún establecimiento de los 94 que conforman la red hotelera cerrará de manera definitiva, frente a los siete previstos al principio de la negociación.
En cuanto a los despidos, se abre la posibilidad de que los trabajadores se puedan acoger a un plan de adhesiones voluntarias a las condiciones de extinción de los contratos de trabajo incluidos en el despido colectivo.
El cierre afectará a una veintena de establecimientos y será de tres o cuatro meses en casos concretos y del periodo vacaciones, establecido en 40 días, para la mayoría de ellos.
Se salvan del cierre, por contra, Almagro y Manzanares.
Si se verán afectados 15 restaurantes de la red de hoteles de alta categoría por cierres definitivos o temporales, que en la mayoría de los casos coincidirán con el periodo vacacional, indicaron fuentes sindicales.
Igualmente, la dirección de Paradores ha aceptado también una mejora de las indemnizaciones, que serán de 25 días por año trabajado con un máximo de 20 mensualidades.
Asimismo, se ha alcanzado un acuerdo sobre flexibilidad laboral. Estableciendo la elaboración de un calendario laboral de turnos, horarios y días de descanso con un mes de antelación, y no un año como se proponía inicialmente.
Además, se ha acordado la reducción de la jornada laboral de 400 trabajadores en un 25%, así como la reducción y eliminación de algunos complementos salariales y retribuciones variables, la supresión de los dos días de asuntos propios, que hasta ahora tenían los trabajadores, de libre disposición.





