El ‘Día de la Liberación’ ya ha llegado. Donald Trump bautizó así a este miércoles 2 de abril. El presidente de Estados Unidos utilizó esas palabras para el día en el que iba a levantar un muro arancelario en todo el mundo. Y ha cumplido. La guerra comercial es prácticamente un hecho y declara la «independencia económica» de EEUU.
Con su característica gesticulación para demostrar orgullo, el republicano anuncia esos aranceles que han sido prácticamente omnipresentes en cada uno de sus discursos. Washington activa así su promesa pese a las advertencias de medio mundo. Y como de costumbre, el anuncio ha sido durante un gran evento llamado ‘Make America Wealthy Again’ (‘Hacer a EEUU rico de nuevo’).
Trump anuncia la imposición de aranceles a productos de la Unión Europea (UE) del 20%: «La Unión Europea nos ha estafado», lamentaba el jefe de la Casa Blanca. «Nuestro país ha sido estafado» y «ha sufrido gravemente». Así comenzaba Trump un discurso que inevitablemente inicia un futuro incierto a nivel global. Ha denunciado que EEUU «ha sido timado» desde hace 50 años. Firma una orden ejecutiva «histórica» instaurando aranceles recíprocos en todo el mundo: «Lo que nos hagan a nosotros se lo haremos a ellos». La primera tasa que anunciaba ha sido un 25% a todos los automóviles del extranjero.
«Los trabajadores estadounidenses se han quedado atrás mientras otras naciones se enriquecían a nuestra costa. Es nuestro turno de prosperar. Con la acción de hoy podremos hacer EEUU más grande que nunca. El empleo, las fábricas, van a volver a nuestro país», relataba el magnate. «Nos han estado haciendo muchas cosas sin respuesta de EEUU, pero ha acabado», agregaba.
Todos los miembros de su gabinete han estado presentes en la rosaleda de la Casa Blanca en la que se ha hecho el anuncio. Washington llevaba tiempo amenazando con que elevaría sus aranceles sobre bienes y servicios extranjeros para igualar las barreras comerciales y fiscales -como el IVA europeo- que, denunció Trump, otras naciones imponen a los productos estadounidenses. «Si ellos nos cobran, nosotros les cobramos», repetía el presidente de EEUU en muchas ocasiones.






