Autorizan actuaciones de emergencia para el abastecimiento de municipios del río Pusa e impulsan planes en montes públicos

TOLEDO, 3 de noviembre de 2026.— El Gobierno regional ha autorizado una partida de 100.000 euros para sufragar el gasto de los camiones cisterna movilizados este verano en los municipios de la Mancomunidad del río Pusa, en la provincia de Toledo, ante las graves dificultades de abastecimiento de agua que atraviesa la zona. La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha detallado que estos fondos extraordinarios sirven para cubrir las medidas adoptadas por Infraestructuras del Agua de Castilla-La Mancha en cuatro localidades que carecían de alternativa al embalse del Pusa: San Martín de Pusa, Espinoso del Rey, Santa Ana de Pusa y Retamoso de la Jara.

La Mancomunidad del río Pusa agrupa a 10 municipios y abastece a unos 10.200 vecinos de la comarca mediante el embalse ubicado en Los Navalucillos. Durante la crisis hídrica, el dispositivo INFOCAM colaboró hasta mediados de octubre en el traslado de 2,3 millones de litros de agua a los depósitos municipales. Asimismo, se ha conectado un nuevo pozo alternativo en Santa Ana de Pusa —operativo desde el 14 de septiembre de 2026— y se han ejecutado nuevos sondeos en San Martín de Pusa y Retamoso de la Jara, sumando una inversión superior a los 329.000 euros con cofinanciación del Programa FEDER de Castilla-La Mancha 2021-2027 para garantizar el suministro a unos 1.500 vecinos de los municipios más afectados.

En paralelo a estas medidas de emergencia hídrica, el Consejo de Gobierno ha aprobado un gasto de cerca de un millón de euros para que la empresa pública Tragsatec elabore y revise los proyectos y planes de ordenación de montes de entidades locales y de la Junta de Comunidades. La consejera ha recordado que Castilla-La Mancha cuenta con más de 3,8 millones de hectáreas forestales, situándose como la tercera comunidad autónoma del país en superficie de este tipo. Según ha señalado, esta planificación busca compatibilizar la conservación, la rentabilidad y la resiliencia en comarcas forestales y de montaña que coinciden con zonas afectadas por la despoblación, con el fin de mejorar la biodiversidad, favorecer la adaptación al cambio climático, impulsar la bioeconomía forestal, reducir el riesgo de incendios y generar empleo local en el medio rural.

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