El Gobierno de Castilla-La Mancha ha reafirmado su apuesta por el aprendizaje continuo con la inauguración de las nuevas dependencias del Centro de Educación para Personas Adultas ‘San Blas’ en Manzanares.
Durante el acto, el vicepresidente segundo, José Manuel Caballero, subrayó la importancia de contar con una infraestructura moderna que ya presta servicio a más de 800 alumnos y al personal docente.
Esta obra, que sustituye a las antiguas instalaciones, consolida una red regional compuesta por 120 recursos educativos, incluyendo 34 centros de adultos y 74 aulas periféricas, diseñados para garantizar el acceso público a la enseñanza en todas las etapas de la vida.
Las nuevas instalaciones cuentan con una superficie de 1.100 metros cuadrados distribuidos en una sola planta, lo que ha permitido eliminar las barreras arquitectónicas del modelo anterior. El proyecto, ejecutado en un plazo de quince meses tras la colocación de la primera piedra por el presidente Emiliano García-Page el 20 de febrero de 2024, amplía la oferta formativa de diez a doce aulas amplias y sostenibles.
El centro no solo atiende a la población de Manzanares, sino que extiende su labor a las aulas de La Solana, Membrilla y el Centro Penitenciario de Herrera de La Mancha, facilitando la integración social y educativa de sus estudiantes.
En el plano legislativo, Caballero anunció que la Consejería de Educación trabaja en una nueva normativa orientada a reforzar el aprendizaje a lo largo de la vida. Este marco legal, en sintonía con el Real Decreto 86/2025, introducirá mecanismos para la evaluación y acreditación de competencias básicas obtenidas mediante la experiencia laboral o social.
El objetivo es configurar una oferta de Formación Profesional más flexible y accesible que responda a las transformaciones tecnológicas actuales, permitiendo que la ciudadanía mejore su cualificación tanto por inquietud personal como para facilitar su inserción en el mercado de trabajo.
La oferta educativa del centro combina enseñanzas conducentes a titulación oficial, como la Educación Secundaria para Personas Adultas y el Bachillerato, con una variada gama de programas no formales. Estos últimos abarcan desde la preparación para el acceso a la administración pública y la competencia digital hasta el aprendizaje de idiomas y programas de emprendimiento.
Para el Ejecutivo autonómico, este modelo representa un eje vertebrador de la región que asegura el derecho a aprender desde lo público, adaptando las trayectorias académicas a las necesidades reales de la sociedad contemporánea.






