El «bocadillo solidario» tiene como objetivo conseguir fondos para compartir con asociaciones y proyectos. En años anteriores, ha figurado algún proyecto de un país lejano y el año pasado concretamente, se distribuyeron dichos fondos, entre asociaciones locales: Cáritas, Cruz Roja y Amigos del Pueblo Saharaui.
Esta Navidad debido a la situación que muchas familias de Villarrobledo están viviendo y conscientes del papel que Cruz Roja y Cáritas están desempeñando en atender las necesidades, reparto de alimentos, productos de aseo y pago de facturas de luz y de agua, el dinero conseguido irá a estas dos organizaciones.
El Bocadillo Solidario es una actividad en las que las familias aportan lo necesario para elaborar los bocadillos que luego durante tres días, el alumnado del colegio compra para el almuerzo. Este acto de solidaridad se completará con la Tómbola solidaria que se llevará a cabo en el mes de enero para concluir en el Día Escolar por la Paz.
Hay que resaltar que el barrio Asturias, donde está situado el colegio, es uno de los más afectados por el paro, no obstante la Comunidad educativa del colegio Graciano Atienza no olvida compartir y muestra su solidaridad cuando tiene ocasión. En el mes de octubre, en torno al Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, se recogieron alimentos no perecederos que se entregaron a Cruz Roja y también ha participado en la campaña desarrollada por Cáritas “Un kilo, un litro, una lata”. Porque esta comunidad educativa, tal como dice el Proyecto Educativo, está convencida de que una sociedad democrática necesita que en su escuela se aprendan y se asuman los valores propios de nuestra Constitución ya que nuestros chicos y chicas serán los que forjen la sociedad en un futuro.





