Este año, el mensaje se ha centrado en la solidaridad con la población refugiada.






Los escolares participantes han puesto de manifiesto la ayuda que prestan a los refugiados diferentes organismos, pero han abogado por la implicación de todos mostrando nuestra solidaridad con estas personas que sufren la violencia de la guerra.
El concejal de Educación, Iván Rodrigo, ha afirmado que “Tomelloso une su voz al grito de dolor y vergüenza, extendido por todo el mundo, ante el drama humanitario que sacude las fronteras de la vieja Europa y golpea nuestra acomodada conciencia para recordarnos que allende los mares la cara de la moneda muestra su amarga cruz en forma de persecución, violencia y muerte”.
“Las costas de Europa, balnearios de nuestro descanso y patio de recreo estival de nuestros niños, no pueden convertirse en inmensas fosas comunes donde se sepultan los sueños y también las vidas de centenares de miles de seres humanos que, como nosotros, aspiran simplemente a enfrentar cada mañana problemas cotidianos como encontrar o mantener un empleo, alimentar a una familia, elegir un centro educativo para sus hijos o afrontar el pago de facturas”, ha significado el concejal.
Por ello, ha reivindicado que “la necesaria gestión de nuestras fronteras, la regulación de los flujos migratorios, la lucha contra el tráfico de drogas y la trata de personas o que se combata al terrorismo, no puede hacerse de espaldas a nuestras responsabilidades de protección de las víctimas de los conflictos humanitarios”.
Para la alcaldesa de Tomelloso, Inmaculada Jiménez, “la responsabilidad de ayudar no depende de una cuestión geográfica si no de derechos humanos y de valores universales”. Algo que “trasciende también a la región, la cultura y la raza”.
Para Jiménez, “no deberíamos ceñirnos a la ley del mínimo esfuerzo en nuestra respuesta, sino esforzarnos en sacar nuestros mejores ideales. Cada país en el mundo, no solo en Europa, debería formar parte de la solución. Porque por mucho que demos la bienvenida a los refugiados en nuestros países el problema seguirá creciendo mientras conflictos como el de Siria o el de Grecia continúe”.
En este sentido, ha apuntado que “no podemos buscar una simple ruta hacia el fin de la crisis. No se soluciona acogiendo refugiados. Necesitamos crear una camino diplomático que ayude a solucionar los conflictos y no a seguir ahogando en la miseria a la población que sufre las consecuencias de la guerra de intereses”.
Alumnos de los colegios “Almirante Topete”, “Carmelo Cortés”, “Doña Crisanta”, “José Antonio”, “Miguel de Cervantes”, “San Antonio”, “San Isidro” y “San José de Calasanz”, se han dado cita en la plaza de España, frente al ayuntamiento, desde cuyo balcón han podido escuchar algunos de los mensajes elaborados como parte del trabajo desarrollado en los centros escolares sobre la solidaridad con la población refugiada.





