Así lo recoge la modificación de la ordenanza de medioambiente, aprobada en el último pleno del ayuntamiento.
Aunque no se promete “el éxito de estas medidas”, que sí que están funcionando en otras ciudades, el concejal responsable de Medio Ambiente, José Ángel López, afirma que desde el ayuntamiento han decidido actuar ante las quejas y solicitudes de los vecinos por los “problemas de convivencia” que se dan, a partir de ciertas horas, en algunas zonas de la ciudad.
La modificación en el articulado de la ordenanza, servirá para ofrecer una herramienta de defensa, tanto a vecinos como a fuerzas de seguridad, con la que poder actuar en hechos de este tipo. Así, se podrá evitar la aglomeración de gente a cierta distancia de zonas residenciales con el fin de poder conciliar el descanso de unos con el ocio de otros.
Concretamente, la nueva ordenanza tipifica ciertos comportamientos en la calle como vociferar o consumir alcohol a menos de 50 metros de una vivienda.
En caso de que no sea funcional esta medida, el ayuntamiento modificaría de nuevo la ordenanza de medioambiente hasta conseguir la fórmula que permita la convivencia entre unos y otros. Es el caso del botellón en Tomelloso u otras aglomeraciones en las que la ordenanza no puede actuar al quedar fuera de la distancia estipulada, pero sobre las que se trabajará para poder controlar dichos comportamientos.





