La historia de la llegada del ferrocarril a Tomelloso, pasando por su desaparición y hasta nuestros días, puede verse en la Posada de los Portales, gracias a Howard Gil, un joven madrileño con raíces tomelloseras, que se ha encargado de documentar el centenario del ferrocarril de Argamasilla-Tomelloso.
Hasta el 14 de septiembre cuelga en las paredes de la Posada de los Portales, la exposición de Howard Gil, en la que ha reunido diversa documentación para deleite de los amantes de la historia y del ferrocarril.
No faltan diversos planos del proyecto y de las estaciones ferroviarias de Tomelloso y Argamasilla, así como numerosas fotografías que recogen, entre otras cosas, las primeras locomotorasde gasolina que transcurrieron por estas vías, y de las que la localidad de Tomelloso fue pionera en su puesta en marcha.
En sus investigaciones, este amante del ferrocarril, con lazos familiares en Tomelloso, ha encontrado también anécdotas como el vuelco de un tren por parte de los vecinos agricultores en protesta por el miedo a que el vapor de las máquinas quemase las viñas.
En la documentación de este centenario también hay cabida a las reivindicaciones más actuales sobre el ferrocarril, una posibilidad difícil, pero no imposible.
La exposición cuenta con diversas maquetas, de diferentes tamaños, que recrean una parte importante de la historia centenaria del ferrocarril de Argamasilla-Tomelloso.





