El Hospital Mancha Centro coloca dos nuevos implantes cocleares en niños de muy corta edad

El Hospital General ‘La Mancha Centro’ de Alcázar de San Juan ha colocado con éxito dos nuevos implantes cocleares en niños de muy corta edad consiguiendo dotarles de audición para que su desarrollo sea adecuado y lo más normalizado posible.

El más pequeño de los dos implantados es un bebé de 18 meses de 10 kilogramos que nació prematuro a las 24 semanas, por lo que su edad real de desarrollo es inferior. El otro niño que ha recibido el implante esta misma semana tiene tres años y un peso de 15 kilos.

La realización de estas intervenciones de gran complejidad coinciden con la celebración hoy 13 de diciembre del segundo aniversario de la Unidad de Cuidados Intensivos neonatal y pediátrica del Mancha Centro, servicio muy demandado en su día y consolidado en la actualidad, sin el cual no se hubiesen podido llevar a cabo con todas las garantías de seguridad.

La colocación de implantes cocleares en niños de muy corta edad deja patente que el Hospital de Alcázar de San Juan cuenta con el nivel técnico y profesional necesario para atender casos de urgencia. El primer implante coclear en un prematuro se puso en el Mancha Centro en noviembre de 2011, fecha en la que era de vital importancia colocarlo muy precozmente para evitar que la meningitis que padecía le destruyese y osificase el caracol del oído. En caso de no haberse puesto a tiempo, el bebé de seis meses no habría recuperado el oído debido a que el implante no se puede colocar de forma óptima en hueso macizo.

El implantar en niños de edad muy temprana supone un gran desafío técnico tanto por el escaso tamaño del cráneo, donde el hueso está muy poco desarrollado, como por las dificultades anestésicas que pueden surgir durante una intervención que es relativamente prolongada, según los responsables de los Servicios de Otorrinolaringología y Anestesiología, los doctores Alfonso Moñux y María López de Garayo, respectivamente.

La implantación coclear está indicada en niños en edades tempranas porque permite que el sistema nervioso se desarrolle hasta prácticamente la normalidad y, de este modo, la compresión verbal sea próxima a la de niños con audición.

El implante se coloca quirúrgicamente bajo la piel, detrás del oído, e incluye un dispositivo que, situado dentro del caracol, sustituye la función que en los oyentes lleva a cabo éste. Está indicado en personas con sordera neurosensorial bilateral profunda o total, que no pueden beneficiarse de una prótesis auditiva convencional o audífono.

Compartir en :