El ganador de la Lámpara Minera 2012 fue el pregonero en un acto que sirve de antesala de unos días de fiesta en honor a la patrona, la Virgen de las Cruces. El acto se completó con la coronación de las Reinas y Damas Infantiles y Juveniles y un pequeño homenaje a Antonio Astilleros, Medalla de Honor Ciudad de Daimiel 2014.

“El muchacho del barrio de San Roque que está llevando el nombre de Daimiel por los más altos escenarios del flamenco”, como lo conocen algunos, o lo que es lo mismo, Ricardo Fernández del Moral, daimieleño de nacimiento y flamenco de vocación y corazón, fue el encargado de brindar el pregón inaugural de la Feria y Fiestas 2014 que reunió el pasado viernes a cerca de 1.500 personas en la Plaza de España. La coronación de las Reinas y Damas infantiles y juveniles, el homenaje a Antonio Astilleros, Medalla de Honor Ciudad de Daimiel 2014, que por motivos personales no pudo estar en el acto y el concierto de la Banda Municipal de Música completaron un menú repleto de emotivas propuestas pero con una “catarata de recuerdos entrañables” obra de Fernández del Moral, como plato principal.
“Creo que no hay persona en Daimiel que no lo conozca y de los que lo conocen que no reconozca su valía en dos sentidos: su calidad humana y artística. Ver a Ricardo es ver a una persona cercana, amable, sincera y sobre todo perseverante. Es eso lo que le ha llevado a lo más alto del flamenco, la Lámpara Minera 2012 y han sido fundamentos suficientes para que pregone esta Feria y Fiestas” comentaba Leopoldo Sierra, Alcalde de Daimiel, encargado de imponer las bandas a las damas de honor de las fiestas.
Los recuerdos y anécdotas del pregonero también contaron con la compañía de una amiga inseparable, su guitarra: “He subido al escenario con mi compañera inseparable. Lleva toda la vida ayudándome y esta noche de responsabilidad para mí no podía faltar”. Comentaba Fernández del Moral antes de dar paso a un pregón que recorrió la historia de un joven que, pese a no mostrar mucho interés por el flamenco, se inició en ese mundo motivado por su padre Ricardo. “Mi padre era un buen aficionado así que con 8 años empezó a instruirme en el flamenco y me regaló mi primera guitarra. Ese empujón desde casa unido al interés que producían en Ricardo las actividades organizadas por la Peña Flamenca que existía en Daimiel a finales de los 70 y principios de los 80, años en los que pasaron “grandes figuras como Juan el de la Vara y otros jóvenes que posteriormente se consagrarían como maestros como el grandísimo José Mercé”, hicieron que Ricardo comenzase a escuchar los discos de flamenco que había por casa y acompañara a su padre a la guitarra en fiestas de barrio y en la propia Feria. “Ni el flamenco ni guitarra me gustaban, lo hacía por no defraudar a mi padre. Más tarde empecé a acompañarlo con la guitarra en fiestas de barrio y finalmente en la feria, nuestra feria en la que tantas veces he participado y hoy tengo la suerte de pregonar…” añadió Fernández del Moral en un discurso repleto de guiños a la labor desinteresada de las asociaciones locales por promover la cultura de Daimiel. Por último, el cantaor invitó a todo el mundo a disfrutar de la Feria y Fiestas 2014 y a descubrir el flamenco que cada cual lleva dentro. “Os animo a que escuchéis flamenco porque es la vida misma. Siempre hay un estilo y una letra determinado para cada momento. Hay palos que nos ayudan a sobrellevar mejor la amargura y la pena, hay otros con los que contamos nuestra alegría, otros claman por injusticias y reivindicaciones sociales …”





