La incertidumbre de los libreros ante la implantación en Secundaria de la Ley de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) es total.
A día de hoy, la comunidad de libreros de la provincia de Ciudad Real, que aglutina más de 300 negocios, no conoce la lista de libros que se usará a partir de septiembre en los cuatro cursos que engloba la educación en este nivel.
El motivo: los IES están a la espera de saber qué ocurrirá con la implantación de una ley que el Gobierno del PP de María Dolores Cospedal aprobó ‘in extremis’ y publicó en el DOCM a finales de junio, pese a que el ahora presidente de la Junta, Emiliano García-Page, había avanzado que paralizaría esta norma si salía vencedor en los comicios.
Desde hace varias semanas el sector tiene solicitada una reunión en la Consejería de Educación para saber qué ocurrirá, teniendo en cuenta que las familias no dejan de preguntar desde que se abriera el plazo de reservas de libros a finales de junio.
A la incertidumbre que está generando en el sector la llegada de la LOMCE, se suman las políticas comerciales de las grandes superficies y la venta online de libros de segunda mano.
El de los precios es un caballo de batalla al que las librerías tradicionales se enfrentan con unas armas no menos importantes: cercanía, conocimiento de los listado y los plazos de reserva.





