“Quien se mueve mucho, piensa poco y quien piensa mucho, se mueve poco”, es la conclusión a la que llega la psicóloga Esther Ponce, para quien el color refleja el movimiento de la persona.
Con bastante asistencia de público, el taller se ha desarrollado de forma amena por parte de Esther Ponce, una profesional de la psicología que combina esta especialidad con otras dos de sus pasiones, el color y la pintura.
De este modo, los asistentes han podido comprobar, de una forma fácil y práctica, cómo tocar su cuerpo y escuchar las emociones sin necesidad de recurrir a medicación alguna ni tampoco a un profesional de la psicología, puesto que uno mismo puede hacer de psicólogo.
Para Esther Ponce hay una máxima muy importante basada en el color y el movimiento.
El principal consejo de esta profesional pasa por escucharnos y observar el movimiento, ya que nuestro cuerpo nos transmite las señales, tanto física como emocionalmente, de que algo está pasando.
Para Esther Ponce, no existe un color mejor o peor, toda la amplitud cromática nos puede aportar algo positivo, porque como se dice en la diversidad y variedad está el gusto.





