El tradicional rastrillo y la campaña de recogida de juguetes, son algunas de las actividades programadas.




El rastrillo, que este año cambia de ubicación a la antigua sede de la IGP del Melón de La Mancha, frente a la glorieta de María Cristina, se inaugurará el próximo 10 de diciembre a las siete de la tarde, y permanecerá abierto hasta el día 20, con diferentes objetos donados por todo aquel que quiera colaborar, muebles a cargo de la Asociación Haciendo Surco y dulces de las Hermanas clarisas de Villarrubia de los Ojos.
Con el rastrillo se inicia la campaña de Navidad de Cáritas, que continuará con la llegada de sus majestades los Reyes Magos de Oriente el día 28 de diciembre, cargados con 300 lotes de juguetes.
El ayuntamiento de Tomelloso, que no es ajeno a estas necesidades de la población que cubre Cáritas, también participará en la campaña con 6.000 euros, junto a la colaboración de Fundación La Caixa, y con los que se podrán adquirir un total de 700 juguetes.
Cáritas contará también este año con los beneficios del libro «La Taberna de Luis», cuyo autor es Javier Herrerías y dona el valor íntegro de su obra literaria, una publicación sobre crecimiento personal en formato de cómic, para no hacer tediosa su lectura.
Desde Cáritas también se ha querido agradecer la colaboración de los centros escolares y sus ampas con la recogida de alimentos que están desarrollando estos días para «la despensa» de esta organización, y a los que se sumarán los voluntarios de La Caixa con una recogida el día 12 de diciembre.
Pero la gran tarea de Cáritas pasa por acompañar y humanizar en la pobreza y fragilidad de la persona. En este sentido se lleva a cabo un taller de orientación laboral y diferentes cursos formativos cuyo objetivo es facilitar el acceso al mundo laboral.
Se trata de otra línea de trabajo de Cáritas, quizás la menos visible, pero con la que se quiere «dejar huella» como reza el eslogan de la campaña de Navidad de esta organización eclesiástica.





