El público que llenó este acogedor recinto fue testigo de un espectáculo en el que la protagonista fue la música que se componía en América Central y del Sur poco después de la llegada de los españoles, a las puertas del siglo XVI. Motetes, villancicos y canciones fueron interpretadas por el coro Mansil Nahar, que había preparado para la ocasión un vestuario especial, así como una ambientación y decoración singulares, que recreaban las tierras de las que proceden las obras que se cantaban.
El concierto ‘Música colonial de los siglos XVI a XVIII’ se abrió con un himno procesional escrito en quechua, con el que el coro recorrió la ermita entrando desde la calle hasta colocarse en el escenario. Se sucedieron diferentes obras, unas a cappella, otras acompañadas por instrumentos de percusión, el órgano o la viola. En algunos casos, los propios solistas teatralizaron su papel moviéndose por el escenario y acercándose al público. Las dos últimas piezas fueron interpretadas a doble coro y la actuación terminó con la misma marcha procesional con la que había comenzado.
El concierto fue presentado por Óscar Parada quien, entre bloque y bloque, hacía los comentarios y las explicaciones oportunas para una mejor comprensión de lo que se escuchaba. La dirección corrió a cargo de Francisco José Román, director habitual de Mansil Nahar, y de Dante Andreo, especialista en música antigua española y colonial iberoamericana.
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