El buen tiempo reinante animó a los visitantes a desplazarse hasta el santuario de la patrona de Tomelloso.





























Hasta allí se acercaron también muchos niños, en compañía de sus padres y abuelos, quienes pudieron disfrutar de los juegos de ayer y de siempre confeccionados en madera por Mondema Artesanos.
La tarde comenzó con el V Festival Folklórico de Romería en el que participaron los anfitriones, el grupo “Virgen de las Viñas” y como invitados la Asociación cultural Los Charcones, de Miguel Esteban (Toledo) y el Grupo de coros y danzas Munera La Bella, de Munera (Albacete), quienes deleitaron al público con diferentes piezas del folklore regional.
En la tarde del sábado también se puede disfrutar en Pinilla de una visita guiada al Museo de la Virgen, cuyo catalogador, Félix Godoy desvela a los visitantes toda la historia y secretos mejor guardados de la patrona de Tomelloso. Este año un buen número de curiosos formó parte del grupo visitante, quienes se mostraron satisfechos con el recorrido y las explicaciones del catalogador.
El último de los actos religiosos del sábado es la Procesión de las Antorchas, que este año alcanza su vigésimo octava edición, y que una vez más ha contado con numerosos seguidores y participantes en el recorrido entorno al santuario de la virgen, a la que se acompaña rezando el rosario por todo el recinto. Acto emotivo donde los haya, en el que la patrona se pasea, a la luz de las velas por toda Pinilla.
A su vuelta al santuario una extraordinaria colección de fuegos artificiales se lanzan al cielo en su honor, antes de ser introducida en la ermita mientras suena la Salve interpretada por el coro rociero Alma Flamenca, que después continúa la actuación animando a todo el público presente.
Pero la noche no acaba ahí, porque el recinto de Pinilla sigue en movimiento con las numerosas carpas, vehículos romeros y la zona de tascas que continúan con gente hasta altas horas de la madrugada. El domingo se celebra oficialmente la Romería en Pinilla desde donde trasladarán a la Virgen de las Viñas hasta su pueblo, Tomelloso, donde permanecerá un mes antes de regresar a su santuario.






