El concejal de Medio Ambiente en el ayuntamiento informa de los cambios que supondrá la última modificación de la ordenanza municipal.
José Ángel López, responsable del área municipal de Medio Ambiente en Tomelloso, afirma que “en materia de infraestructuras, tenemos una ciudad por hacer”.
En este sentido se ha referido a la situación que encontró su partido cuando llegó al Gobierno municipal, poniendo como ejemplos la toma flotante del pantano de Peñarroya, del que se abastece Tomelloso, o la última avería en la red de abastecimiento de agua y saneamiento debido a un material obsoleto y antiguo en su conducción.
Para el concejal, “quejarnos no sirve para nada, hay que trabajar”, por eso la modificación de esta ordenanza de medioambiente, basada en “quien contamina, paga”.
El ayuntamiento instalará medidores en las salidas residuales de aquellas empresas más contaminantes para que, sobrepasados ciertos niveles, se pague la demasía.
La justificación de esta modificación está en la responsabilidad del ayuntamiento con respecto a lo que sale de la Depuradora de Aguas Residuales, que iría a parar al Guadiana. Por ello, las sanciones irán en virtud del baremo que estipula la Confederación Hidrográfica de esta cuenca y que pueden oscilar entre los 6.000 y los 150.000 euros, en muchos casos.
Para el concejal de Medio Ambiente, los vecinos de Tomelloso no tienen por qué pagar, a través de su factura del agua, la contaminación que provoquen algunas empresas. “Creemos que es lo justo y lo más equitativo”, añade José Ángel López, para quien, una vez que se establezca el nuevo sistema de tarifación a partir del próximo mes de enero, posiblemente la factura de los vecinos “vuelva a la relativa normalidad”.





