Algunos de los actos contaron con la participación de los vecinos, que se interesaron por la promoción del producto estrella de Castilla-La Mancha: el gran viñedo del mundo
En Tomelloso las actividades comenzaban a organizarse a las seis de la tarde con la animación infantil “Cencibel, la uva aventurera”, que contó con la participación de varios grupos de niños, a quienes se acercó las costumbres y celebraciones relacionadas con el mundo del vino y su proceso de elaboración.
Menor participación registraron las actividades en la Plaza de España, donde actuaron un monologuista, un músico y un mago.
Aunque sin duda, la actividad más numerosa fue la cata de vinos comentada, de la que se ofrecieron varias sesiones en el Casino de Tomelloso, a cargo del enólogo del Consejo Regulador de la Denominación de Origen La Mancha, Oscar Dotor. En este caso participaron grupo de 45-50 personas en cada una de las sesiones.
A lo largo de la tarde-noche algunos vecinos y visitantes de Tomelloso se pasearon por los diferentes museos y centros culturales de la ciudad, que mantuvieron abiertas sus puertas hasta le medianoche; al igual que numerosos establecimientos hosteleros que participaron en la Ruta de Vino y Tapas.





