El preso, había sido trasladado desde la prisión de Herrera de la Mancha (Manzanares) para asistir a juicio.
La intervención de policía nacional destinado en la Comisaría de Ciudad Real, que se encontraba de servicio en los calabozos de los juzgados, ha resultado fundamental para salvar la vida a un preso que entró en parada cardiorrespiratoria mientras esperaba pasar a disposición judicial.
Según ha informado hoy la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha en un comunicado, el preso, que había sido trasladado junto a otros dos desde la prisión de Herrera de la Mancha (Manzanares) para asistir a juicio, quedo semiinconsciente cuando esperaba a ser llamado para declarar.
El agente, tras la llegada de los tres internos a los calabozos del juzgado, ya se percató de que uno de ellos, al bajarse del autobús, estaba «un poco mareado y ausente».
Como consecuencia de esta situación, «el agente estuvo pendiente de esta persona, realizando pasadas periódicas a los calabozos para saber su estado y si necesitaba algún tipo de asistencia, manifestando el interno que estaba cansado y no quería nada, solo dormir».
«Una hora más tarde, no fiándose del estado del interno, fue a revisar de nuevo cómo se encontraba, observándole en un banco reclinado hacia atrás, con la tez pálida y sin responder a sus llamadas e indicándole su compañero de celda que llevaba así un rato», ha añadido la nota.
En vista de la gravedad aparente y siempre adoptando las medidas oportunas de seguridad y autoprotección, el agente trató de que respondiese a los estímulos mediante voces, palmadas en los brazos y cara, actuando de forma omisa a los impulsos, por lo que procedió a tumbarlo en el suelo y realizarle la valoración pulso-respiración.
El agente observó en ese momento que su pulso era muy débil, prácticamente nulo y que el preso tenía el cuerpo muy frío y pálido por lo que activó el protocolo de asistencia sanitaria, solicitando a la mayor brevedad posible la presencia de una UVI móvil.
Mientras llegaban las asistencias, el agente de observó que el preso entraba en parada cardiorrespiratoria por lo que comenzó a realizar las labores de reanimación que, según los sanitarios que le atendieron después, fueron fundamentales para la recuperación de las constantes vitales y mantener con vida a esta persona. El preso, finalmente, fue traslado al servicio de Urgencias del Hospital General de Ciudad Real.
Fuentes de la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha han precisado que este mismo agente de policía, en el año 2012, cuando se encontraba destinado en Santa Cruz de Tenerife, saco del mar a otra persona en estado semiinconsciente, al que tuvo que realizarle también reanimación, consiguiendo estabilizarlo hasta recuperar las constantes vitales.





