Juan Carlos Navalón hace un llamamiento al civismo y dice que Quintanar es “un pueblo tranquilo”.
El alcalde de Quintanar de la Orden ha elogiado la rápida actuación de la Policía Local que apagó el incendio de las alpahacas que adornan el Belén Municipal, situado en la Plaza del Grano, en la madrugada del 25 de al 26 de diciembre. “Fue un acto vandálico, ha dicho Juan Carlos Navalón, de gamberros con una copa de más”.
“Viene siendo habitual últimamente, haya vándalos con una copita de más que enturbian estos días de paz y de fiesta como lo que hicieron en el Belén. Una gamberrada que afortunadamente no tuvo mayores consecuencias gracias a la rápida intervención de la Policía Municipal que apagó el incendio y no trascendió a más”.
El ayuntamiento quintanareño ha pedido la colaboración ciudadana para conocer al autor o autores del incendio, si bien, las cámaras de seguridad han grabado el momento y la policía ya trabaja con esas imágenes para que “les cueste la torta un pan”, ha dicho textualmente Juan Carlos Navalón, que no ha revelado la identidad pero al parecer son jovenes menores de edad.
Navalón ha lanzado un mensaje de civismo para cuidar el mobiliario urbano que, ha dicho, “es de todos”, y que para el arreglo o la sustición del mismo, “se paga con dinero público, que es de todos”, ha dicho el alcalde.
“Pedimos colaboración ciudadana no solo para descubrir a estos gamberros, sino también para cuidar las instalaciones publicas, el mobiliario urbana y denunciar a aquellos que se dedican a tirar el dinero público y las horas de los trabajadores municipales. Se trata de concienciar que el dinero público es de todos y hay que tratarlo como si fuera propio”.
Al mismo tiempo, Navalón ha lamentado que el Partido Popular utilice este incendio con fines políticos, que consideró “falta de respeto por las tradiciones y creencias religiosas de gran parte de la población de nuestro municipio” y supone “un ataque ofensivo claramente intencionado contra la libertad religiosa . El alcalde sin embargo, ha reiterado que se trata de un acto vandálico, “en un pueblo tranquilo”.
“No ha habido ni atentados contra la libertad religiosa ni nada, sino auténticas gamberradas. Llamar a la calma a la ciudadanía, somos un pueblo manchego tranquilo y aquí los extremismos no tienen lugar».
«No ha habido ni atentados contra la libertad religiosa ni nada, sino auténticas gamberradas. Llamar a la calma a la ciudadanía, somos un pueblo manchego tranquilo y aquí los extremismos no tienen lugar».





