En Fenavin, concretamente el pabellón D podemos ver a Chema del Fresno, pintor e interiorista de Valdepeñas que muestra como el vino no es sólo una bebida, sino que puede utilizarse con otros fines, en esta ocasión como pintura de sus cuadros.
A los micrófonos de Grupo Surco, el artista nos declaraba que poco a poco ha ido elaborando su técnica pictórica acercándose a su tierra (Valdepeñas), a través de pintar escenas en bodegas abandonadas para recuperar recuerdos, pero también ha introducido en vino en su arte.
Para lograr esto ha contado con la ayuda de un enólogo que le ha proporcionado el tipo de vino que necesita para lograr la tonalidad deseada. Así ha explicado que se trata de un “vino recién vendimiado sin filtrar, este es el que me da la pureza para lograr el cuerpo que necesito”.
Sobre la pintura que ha estado elaborando durante esta primera mañana de feria, la ha calificado como una ilustración surrealista en la que a través de pámpanas, uvas y manchas se hace la composición de una rama de parra y una cara de ‘El Quijote’.






