La Feria de Tomelloso se silencia durante dos horas para el disfrute de los niños con problemas relacionados con el autismo

Dos horas sin música y sin luces estridentes en el Recinto Ferial de Tomelloso han servido para que los niños y niñas con trastorno de espectro autista (TEA) pudieran disfrutar también de la fiesta.

La Feria ha apagado este miércoles su música y sus luces fluorescentes, de ocho a diez de la noche, con el objetivo de que los niños con trastorno de espectro autista (TEA) pudieran disfrutar de la feria, probablemente por primera vez en su vida.

Se trata de una medida que el Ayuntamiento de Tomelloso ha impulsado por primera vez, a propuesta de diversas asociaciones, con el objetivo de que todos los vecinos puedan disfrutar de la feria, principalmente los niños, pero también los adultos, ya que también los hay afectados de TEA. Iniciativa que ha sido muy bien acogido por la sociedad.

Varios feriantes, por su parte, han comentado que las dos horas sin ruido son habituales en casi todas las ferias que visitan. Se han mostrado partidarios de colaborar con el Ayuntamiento y de facilitar que personas sensibles al ruido y a las luces puedan disfrutar también de las atracciones.

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