El Consejo de Ministros ha aprobado este martes definitivamente la venta en las farmacias y sin necesidad de receta médica de test de antígenos que los ciudadanos podrán hacerse en sus casas para saber si han contraído el coronavirus. El real decreto al que ha dado luz verde no regula el precio de estos productos, que tendrán un precio «libre» que fijarán entre los laboratorios y las farmacias. Según indican en el sector, oscilará entre los 6 y los 10 euros.
Con esta medida, el Ministerio de Sanidad busca que la «población general» pueda realizarse un diagnóstico «sin la intervención de un profesional sanitario». Según ha indicado en un comunicado, espera que esto «reducirá en cierta medida la presión asistencial de los centros sanitarios, y por otro, permitirá la identificación rápida de sospechas de casos positivos».
Los ciudadanos podrán realizarse una prueba de antígenos «a título individual», según ha explicado la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, que también ha recordado que si esta prueba da resultado positivo, será necesario acudir a los servicios sanitarios para que se realice una segunda prueba, otra de antígenos o una PCR, para confirmar la infección.





