Como cada 1 de Diciembre, ABLESGAY se une a la conmemoración en todo el mundo del Día Mundial del SIDA. Celebramos este día en memoria de todas aquellas personas que murieron cuando no había tratamiento, que fallecieron por miedo al estigma y la discriminación, las que, por miedo al rechazo, no quisieron hacerse la prueba o llegaron demasiado tarde y, por supuesto, en memoria de todas las víctimas del tercer y cuarto mundo.
Hoy es un día para recordar que la epidemia del VIH es la que más muertes ha producido a los largo de la historia, no es baladí que, desde el año 1981, en el que se produjo el primer diagnostico, se hayan producido más de 25 millones de muertes y que en la actualidad sean más de 34 millones las personas que viven con el VIH en todo el mundo y en nuestro país se esté rondando la cifra de 150.000 personas afectadas por el VIH.
No tenemos que olvidar que algunos de los sectores de la población que se encuentran en un contexto de mayor vulnerabilidad ante esta enfermedad son los hombres que tienen sexo con hombres, las personas transexuales, las personas inmigrantes y las mujeres, colectivos que requieren una especial atención.
Igualmente hay que reseñar que los y las jóvenes fruto de los recortes en educación afectivo sexual se encuentran cada vez más carentes de recursos que potencien un comportamiento saludable y una autonomía sobre su propio cuerpo responsable.
Nos indigna que cuando se trata de la salud de miles, de millones de personas un gobierno que tanto proclama el derecho a la vida, como hacen gala tantos miembros del Partido Popular, se permita reducir en casi un 75% la financiación de los programas para la prevención del VIH.
Cualquiera sabe que la prevención siempre es mucho más rentable, incluso en términos económicos, que la inversión en tratamiento, por ello no pueden ni ética ni moral ni siquiera económicamente justificar semejante retroceso en materia de prevención.
Además tenemos que recordar que a pocos días de finalizar la vigencia del actual Plan Multisectorial 2008-2012 frente a la infección por VIH y el sida, ni siquiera se han iniciado los trabajos para la elaboración del nuevo Plan para los años 2013- 2017.
Con la exclusión del sistema sanitario público de las personas inmigrantes en situación irregular se está abocando no solo al deterioro de la salud individual de estas personas sino a la de toda la sociedad española lo que implica un deterioro de la salud comunitaria y una falta de control sanitario, lo que sin lugar a dudas generará un serio problema de salud pública.
El incumplimiento de los acuerdos internacionales, tanto económicos como políticos en materia de cooperación internacional que impulsa Naciones Unidas para asumir el “Objetivo Cero” en VIH. La drástica reducción presupuestaria destinada a los programas internacionales como el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA), la Asamblea General de Naciones Unidas (UNGASS), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) o el Parlamento Europeo (PE), suponen un claro retroceso en la respuesta nacional e internacional frente al VIH/SIDA
Por ello no podemos más que indignarnos cuando se prioriza una supuesta salud económica por encima de la vida de las personas.
Sabemos que a algunas personas, partidos políticos y organizaciones, religiosas, les gustaría silenciarnos e invisibilizarnos, pero tenemos derecho a la dignidad, a tener los mismos derechos que cualquiera y por ello
Demandamos el respeto total a los derechos fundamentales. No daremos ni un paso atrás en su defensa y nos pronunciamos en favor de un enfoque en derechos, global e integral de la salud. Con el objetivo de dar una mejor respuesta al VIH/Sida, es necesario trabajar la prevención, el diagnostico precoz, el estigma y la discriminación desde un enfoque social y con un modelo basado en el diálogo, promoviendo cambios integrales, emprendiendo acciones educativas e informativas y denunciando los casos de discriminación.
Sólo en un clima de respeto a los derechos humanos los esfuerzos de prevención y atención serán lo suficientemente efectivos no sólo en el ámbito del VIH/Sida sino para toda la sociedad.
No vamos a dejar que se imponga el silencia, la indiferencia y sobretodo la injusticia, vamos a seguir trabajando por la dignidad y a ganar la partida al VIH.
Albacete, 1 de diciembre de 2012





