La delegada de la Junta, Blanca Fernández, apela a la responsabilidad ciudadana para proteger una infraestructura que costó más de 7,5 millones de euros
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha restablecido por completo el funcionamiento de la iluminación en la pasarela peatonal y ciclista que conecta Ciudad Real y Miguelturra. Esta actuación se ha llevado a cabo después de que la administración autonómica tuviera que intervenir de urgencia por segunda vez para reparar los daños materiales ocasionados por actos vandálicos en el cuadro eléctrico de esta infraestructura metropolitana.
La delegada de la Junta de Comunidades en Ciudad Real, Blanca Fernández, ha salido al paso de las dudas sobre la instalación explicando que “no está fallando el sistema ni, mucho menos”. Según ha detallado la representante gubernamental, la infraestructura ha sufrido “dos ataques vandálicos al cuadro de luces” que han provocado, entre otros perjuicios, el robo de fusibles y han obligado a ejecutar nuevas tareas de reparación para devolver la visibilidad y seguridad a la zona.
Ante estos acontecimientos, Fernández ha realizado un llamamiento explícito a la responsabilidad ciudadana y al cuidado de los bienes comunes. La delegada ha destacado que se trata de una actuación “tan importante como esta pasarela, que ha costado tanto dinero público y que tantas alegrías y tanta seguridad también está trayendo a nuestra gente”. Asimismo, ha garantizado el compromiso de la administración: “Nosotros vamos a seguir reparando cada ataque de vandalismo que haya en esta instalación”, al tiempo que ha insistido en que “el dinero público hay que mimarlo y hay que cuidarlo”.
Esta infraestructura fue inaugurada oficialmente el 21 de diciembre de 2025 por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Desde su puesta en marcha, la pasarela se ha consolidado como una conexión peatonal y ciclista esencial que favorece la movilidad segura y sostenible entre Ciudad Real y Miguelturra, dos municipios que albergan una población conjunta cercana a las 100.000 personas.
El proyecto ha contado con una inversión de más de 7,5 millones de euros aportados por el Gobierno regional. Esta cuantía ha permitido salvar la división física que impone la autovía A-43 entre ambos núcleos urbanos, los cuales se encuentran separados por una distancia de apenas 300 metros. De este modo, la obra representa una mejora sustancial para el tránsito cotidiano en el entorno metropolitano.
En el plano técnico, la estructura combina funcionalidad y diseño arquitectónico mediante un elemento colgante de 153 metros de longitud, complementado con dos rampas de acceso de 130 metros cada una en sus extremos. Con esta configuración accesible, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha mantiene su compromiso con la conservación de la pasarela, mientras insiste en reclamar la colaboración de los usuarios para preservar los recursos públicos invertidos.






