El presidente autonómico, Emiliano García-Page, subrayó anoche en Albacete, que en Castilla-La Mancha “nos empeñamos, a base de consensos institucionales, en llevarle la contraria al pan nuestro de cada día del frentismo nacional”.
Lo señalaba tras inaugurar la iluminación ornamental del exterior de la Catedral de Albacete, un acontecimiento que congregó a decenas de vecinas y vecinos y que “es inteligente poner en valor”, dado que “significa atracción cultural y turística”, remató.
En este marco, recalcó que “siempre se avanza muchísimo más si se va de la mano” y es algo “que aquí practicamos, digamos, como una escuela propia” y ha continuado con lo que ha llamado “un espacio más de consenso” como el que ha propiciado este encendido inaugural de la iluminación del templo albaceteño.
Instantes después de accionar el botón que ha activado esta iluminación ornamental, y en el Museo de la Cuchillería, el jefe del Ejecutivo regional subrayó que “mucha gente, cuando vea esta catedral iluminada, va a experimentar una sensación de autoestima colectiva”, ha reiterado, al igual que ocurre “con mucho proyecto público que va de la mano”, tal es el caso del “gran hospital, que será un orgullo y que también redundará en la autoestima colectiva, probablemente más que ninguna otra cosa como es la salud”.
“Es una inversión que encierra un mensaje”, continuó García-Page, por ser “una inversión neta y muy positiva para Albacete” que se circunscribe, además, al “corazón espiritual donde los haya, sede de este Obispado” como es este templo albaceteño. Todo ello, ahondó el presidente autonómico, en “una ciudad en la que hay proyectos empresariales vigorosos” y en la que “hay dinamismo de todo tipo”.
En este sentido, incidió en que resulta “rentable invertir en identidad”, dado que “termina traduciéndose en orgullo de lo propio”. El presidente estuvo acompañado en este acto por el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor; el alcalde de la capital albaceteña, Manuel Serrano; el obispo de la Diócesis de Albacete, Ángel Román; el CEO de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle; el presidente de la Fundación Iberdrola, Jaime Alfonsín; y la arquitecta del estudio ´VBNB´, encargada del proyecto, entre otras personalidades.






