El número de defunciones aumentó un 46,2% en los primeros seis meses del año 2020 en Castilla-La Mancha, entre enero y junio, debido a la pandemia de la Covid-19, mientras que el número de matrimonios se redujo un 67,7% y los nacimientos un 4,5% en ese mismo periodo, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Castilla-La Mancha ocupa el segundo puesto entre las regiones que mayor ascenso registraron en el número de defunciones, solo superada por Madrid. En 2019, se contabilizaron 10.323 y en 2020, de enero a junio, 15.094.
Los nacimientos se quedaron muy similares a la media nacional en la región (-4,5%) y en cuanto a los matrimonios, es la Comunidad autónoma que experimentó un mayor descenso, pasando de 2.839 en 2019 a 916 en 2020.
En cuanto al saldo vegetativo (diferencia entre el número de nacimientos y defunciones), Castilla-La Mancha cuantificó un saldo de -2.813 de enero a junio de 2019, mientras que de enero a junio de 2020 se ha notificado -7.924, ocupando la quinta posición como región con saldo vegetativo negativo más elevado.
A nivel nacional
El número de defunciones aumentó un 19,6% en los primeros seis meses del año 2020, entre enero y junio, debido a la pandemia de la Covid-19, mientras que el número de nacimientos se redujo un 4,2% en ese mismo periodo, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).





