El sábado de Romería en Tomelloso transcurrió entre nubes y claros, que permitieron el desarrollo de los actos, algunos con más lucimiento que otros.

Tras una mañana lluviosa el agua cesó al mediodía, dando un respiro a la Hermandad de la Virgen de las Viñas, hasta casi finalizada la corrida de toros, parando después, previamente a la procesión de las Antorchas.

Gracias a la mejora del tiempo se pudo disfrutar de la comida, un estupendo asado (cochinillo) elaborado al amor de la lumbre, del que dieron cuenta numerosas personas que se acercaron hasta Pinilla, donde pudieron pasar la tarde paseando, bailando y visitando a la patrona en su santuario.

Mientras tanto, en Tomelloso, la tarde continuó con la corrida de toros, organizada por la Peña Taurina de la localidad, a beneficio de Cáritas.

Desde esta organización ponían de manifiesto su agradecimiento al pueblo de Tomelloso y visitantes, que hicieron que la plaza de toros completase casi todo su aforo. Se vendieron unas 4.000 entradas.

Asimismo, mostraron su agradecimiento a los toreros Eugenio de Mora, Cesar Jiménez y Pedro Gutiérrez “El Capea”, que de forma altruista dieron el do de pecho en la plaza para colaborar por esta causa.

La corrida finalizó pasada por agua; una persistente lluvia acompañó ya el resto de la tarde. Aunque eso no impidió que los más aventurados se desplazasen al recinto de Pinilla para visitar el Museo de la Virgen, cuyo catalogador, Félix Godoy, hizo de guía, mostrando los enseres, pertenencias y numerosos documentos y objetos que tienen relación con la Virgen de las Viñas.

Parece que la lluvia quiso dejar salir a la patrona, para pasear junto a sus fieles en la denominada “Procesión de las Antorchas” que transcurre alrededor de la ermita, mientras se reza el rosario.

A su regreso, en las puertas de la ermita, la banda de cornetas y tambores Nuestro Padre Jesús del Perdón estrenó una Marcha compuesta a la Patrona.

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